octubre 25, 2018

Inflamación cerebral debida a infección parasitaria en perros

Encefalitis Secundaria a la Migración Parasitaria en Perros

La inflamación cerebral, también conocida como encefalitis, puede deberse a una variedad de factores. Por ejemplo, los parásitos pueden migrar al sistema nervioso central (SNC) del perro, entrar por la sangre o a través de tejidos adyacentes, como el oído medio, la abertura natural del cráneo, las cavidades nasales y la placa cribiforme (parte del cráneo), o las fontanelas abiertas, también llamadas «puntos blandos».

Estos parásitos pueden afectar normalmente a otro sistema de órganos del mismo huésped (por ejemplo, Dirofilaria immitis, Tenia, Ancylostoma caninum, Angiostrongylus, o Toxocara canis), o a una especie huésped diferente (por ejemplo, mapache, Baylisascaris procyonis; ascáride, B. columnaris; Coenurus spp., o Cysticercercus cellulosae). La Dirofilaria immitis se observa con mayor frecuencia en perros adultos, mientras que los otros parásitos generalmente infectan a los cachorros más jóvenes que están expuestos al aire libre.

Síntomas y tipos

Los síntomas asociados con este tipo de encefalitis variarán dependiendo de la porción del SNC afectada. La cuterebriasis, por ejemplo, ocurre principalmente entre julio y octubre en los Estados Unidos y se caracteriza por la aparición repentina de cambios de comportamiento, convulsiones y problemas de visión. Mientras tanto, un parásito común de las ratas en Australia, Angiostrongylus cantonensis, puede causar síndrome lumbosacro en los cachorros, lo que puede provocar parálisis o parálisis de las extremidades posteriores, la cola y la vejiga. Además, las infecciones parasitarias son a menudo asimétricas, afectando a un lado pero no al otro.

Causas

La forma más común en que un perro adquiere este tipo de encefalitis es alojado en una jaula que ha sido previamente ocupada por un huésped infectado; por ejemplo, mapaches, zorrillos.

Diagnóstico

Deberá proporcionar al veterinario una historia clínica completa de la salud de su perro, incluyendo la aparición y la naturaleza de los síntomas. Luego, el médico llevará a cabo un examen físico completo, así como un perfil bioquímico, un análisis de orina y un conteo sanguíneo completo (CSC), cuyos resultados son típicamente normales, a menos que los parásitos también hayan migrado a otros órganos.

La tomografía computarizada (TC) o la resonancia magnética (RM) del cerebro pueden revelar una lesión focal y/o muerte del tejido cerebral por obstrucción de los vasos sanguíneos cerebrales, ambas consistentes con infecciones parasitarias. Una punción con líquido cefalorraquídeo es otro método de diagnóstico común utilizado para confirmar la infección parasitaria; sin embargo, la punción puede producir resultados normales a pesar de la encefalitis.

Tratamiento

Se pueden utilizar medicamentos como los antihelmínticos (antiparasitarios) para eliminar los parásitos, pero también pueden llevar a otras complicaciones. Consulte a su veterinario para el mejor tratamiento. Los cachorros con una forma leve de angiostrongylosis pueden incluso recuperarse completamente con sólo cuidados de apoyo y terapia con corticosteroides. En otros casos, puede ser necesaria la extirpación quirúrgica de los parásitos intercraneales (por ejemplo, Cuterebra).

Prevención

La mayoría de las infecciones parasitarias del sistema nervioso central son incurables y progresan en gravedad. Para evitar que su perro contraiga tales infecciones, manténgalo dentro y lejos de los animales salvajes. Los antiparasitarios, los antihelmínticos y los dirofilaricidas también pueden prevenir la infección.

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