octubre 23, 2018

Deformidad ósea y enanismo en los perros

Osteocondrodisplasia y acondroplasia en perros

La osteocondrodisplasia (OCD) es una anormalidad del crecimiento y desarrollo del hueso y el cartílago, que resulta en una falta de crecimiento óseo normal y deformidades óseas. Donde osteo se refiere al hueso, condro se refiere al cartílago, y displasia es un término general que se aplica al crecimiento anormal. Las razas de perros que tienden a estar predispuestas a este trastorno son los grandes pirineos, los malamutes de Alaska, los samoyedos, los sabuesos escoceses, los labradores, los perros de caza basset y los alces noruegos.

La acondroplasia es una forma de osteocondrodisplasia en la que los huesos no crecen hasta alcanzar el tamaño normal, según lo que se espera de la raza. Esto es causado por una mutación del gen del receptor del factor de crecimiento del fibroblasto. El resultado son extremidades anormalmente cortas, una condición llamada enanismo. En algunas razas este rasgo se fomenta selectivamente, como en el caso del perro salchicha, el Skye terrier y los corgi galeses. Otras razas que se han reportado afectadas son bulldogs, pastores alemanes, basset hounds, terriers de Boston, pugs, pekineses, spaniels japoneses, shih-tzus, beagles, pointers ingleses, cocker Spaniels, y terriers escoceses.

Estos trastornos se adquieren genéticamente.

Síntomas y tipos

  • Cabeza más grande de lo normal
  • Mandíbula inferior con nariz más corta
  • Dientes torcidos debido a la mandíbula más corta
  • Forma ósea anormal
  • Crecimiento deficiente o falta de crecimiento
  • Los huesos aparecen más cortos de lo normal
  • Articulaciones agrandadas
  • Inclinación lateral de las extremidades anteriores – las patas delanteras son las que más probablemente se ven afectadas
  • Desviación de la columna vertebral a cualquier lado del cuerpo

Causas

La osteocondrodisplasia es un trastorno genético autosómico dominante, lo que significa que puede ser transmitido por cualquiera de los dos sexos y que sólo uno de los padres necesita ser portador del gen para que su descendencia se vea potencialmente afectada.

Diagnóstico

Tendrá que darle a su veterinario una historia clínica detallada, incluyendo cuándo notó por primera vez los síntomas de una anomalía en el crecimiento, y cualquier información que tenga sobre los antecedentes genéticos de su perro. Las pruebas de laboratorio de rutina incluirán un conteo sanguíneo completo, un perfil bioquímico y un análisis de orina para descartar otras causas del trastorno. Se tomarán radiografías de las extremidades afectadas, que mostrarán anomalías relacionadas con el crecimiento y la estructura ósea. Las radiografías de la columna vertebral también muestran tales anomalías en pacientes con desviación espinal. Para confirmar el diagnóstico, su veterinario tomará una muestra de tejido de los huesos pequeños del cuerpo y la enviará a un patólogo veterinario para que realice más pruebas de diagnóstico.

Tratamiento

Después de establecer el diagnóstico, su veterinario puede decidir corregir el problema con cirugía. Sin embargo, los resultados de dicha cirugía correctiva generalmente no son gratificantes. Se recomiendan analgésicos y medicamentos antiinflamatorios para muchos pacientes afectados, ya que las deformidades óseas pueden causar dolor significativo a estos pacientes. La sensación de comodidad de su perro y la duración prevista de su vida dependen de la gravedad del problema. Si es relativamente menor, es totalmente posible que su perro lleve una vida relativamente cómoda y saludable.

Vivir y gestionar

El pronóstico de esta enfermedad depende de la magnitud del problema. No existe una opción de tratamiento definitiva disponible para tratar este trastorno y el pronóstico varía de acuerdo con la gravedad del trastorno y los huesos afectados. Para algunos perros, la displasia ósea puede ser incapacitante, mientras que para otros, aprender a compensar el menor tamaño de las extremidades y la reducción de la movilidad se consigue con éxito.

Los perros afectados con osteocondrodisplasia pueden ser más propensos a desarrollar artritis. Esto es algo que debe tener en cuenta a medida que su perro envejece. Otra precaución a tener en cuenta es el riesgo de obesidad, que es un efecto secundario común de este trastorno. Asegúrese de seguir una dieta saludable y de observar el peso y la salud física de su perro. Si su veterinario recomienda medicamentos para el dolor, asegúrese de usarlos con precaución y con la instrucción completa de su veterinario. Uno de los accidentes más prevenibles con las mascotas es una sobredosis de medicamentos.

Dado que estos trastornos se adquieren genéticamente, no se recomienda la reproducción.

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