octubre 13, 2018

Acumulación de aire entre el pecho y los pulmones en los perros

Neumotórax en perros

Neumotórax es el término médico para una acumulación de aire en el espacio pleural, el área entre la pared torácica y los pulmones. Puede ser categorizado como traumático o espontáneo, y cerrado o abierto.

Tanto los perros como los gatos son susceptibles al neumotórax. Se cree que los perros grandes y de pecho profundo, como el Husky Siberiano, son más susceptibles al neumotórax espontáneo.

Si desea saber cómo afecta esta enfermedad a los gatos, visite esta página en la biblioteca de salud de PetMD.

Síntomas y tipos

Existen cuatro categorías principales de neumotórax: traumático, espontáneo, cerrado y abierto. Los síntomas varían dependiendo del tipo de neumotórax, aunque algunos signos comunes incluyen respiración rápida (taquipnea), dificultad para respirar (disnea), respiración rápida superficial desde el abdomen y frecuencia cardíaca rápida (taquicardia).

El neumotórax traumático, que ocurre cuando el aire se acumula en el espacio pleural y se debe a algún tipo de trauma, como un accidente automovilístico, puede ser evidente por los signos del shock.

Los perros con neumotórax espontáneo, por otro lado, pueden mostrar signos de enfermedad pulmonar. El neumotórax espontáneo se debe a una causa no traumática y puede ser primario (lo que significa que ocurre en ausencia de alguna enfermedad pulmonar subyacente) o secundario (lo que significa que está asociado con algún tipo de enfermedad pulmonar subyacente).

El neumotórax abierto ocurre cuando hay un defecto localizado en el sistema respiratorio, como una punción en la pared torácica, que resulta en contacto entre el espacio pleural y la atmósfera exterior; mientras tanto, el neumotórax cerrado se identifica como neumotórax sin ningún defecto respiratorio.

El neumotórax traumático es generalmente abierto, mientras que el neumotórax espontáneo siempre está cerrado.

Otro tipo de neumotórax es el neumotórax por tensión, en el cual el aire se transfiere al espacio pleural durante la inhalación regular, quedando atrapado y creando una transferencia unidireccional de aire al espacio pleural.

Causas

Las causas varían dependiendo del tipo de neumotórax. El neumotórax traumático puede deberse a un incidente traumático, como un accidente automovilístico, que provoca lesiones penetrantes en el cuello o el pecho. Una incisión quirúrgica en el pecho o una perforación del esófago durante la cirugía también puede llevar a que se presente neumotórax traumático.

El neumotórax espontáneo, mientras tanto, puede ser causado por un cuerpo extraño en el pulmón, cáncer o absceso pulmonar, enfermedad pulmonar causada por parásitos o el desarrollo de estructuras similares a ampollas en los pulmones del perro, conocidas como bullae pulmonares.

Diagnóstico

En caso de sospecha de neumotórax, se pueden realizar dos procedimientos diagnósticos primarios: toracocentesis y broncoscopia. La toracocentesis, en la cual se inserta un catéter intravenoso (IV) conectado a una extensión en la cavidad pleural, puede confirmar el diagnóstico y también se puede utilizar para extraer aire del espacio pleural. La broncoscopia implica el uso de un tubo delgado con una cámara diminuta adherida a él, que se inserta en las vías respiratorias a través de la boca. Esto se hace mejor si hay evidencia de traumatismo traqueal o de las vías respiratorias grandes.

Otras técnicas de diagnóstico pueden incluir radiografías del tórax y análisis de orina.

Tratamiento

Los perros con neumotórax deben ser tratados en el hospital hasta que la acumulación de aire en la cavidad pleural se haya detenido o estabilizado. Se debe retirar la mayor cantidad de aire posible del espacio pleural y se debe proporcionar oxigenoterapia hasta que su mascota se haya estabilizado. La extracción de aire se puede realizar mediante toracocentesis, en la que se inserta un catéter intravenoso (IV) conectado a una extensión en la cavidad pleural.

En casos de neumotórax abierto traumático, las heridas abiertas en el pecho del perro deben limpiarse y cubrirse con un vendaje hermético lo antes posible, y luego repararse quirúrgicamente. La administración de líquidos intravenosos (IV) también suele ser necesaria en casos de traumatismo.

Vivir y gestionar

Después del tratamiento inicial, la actividad del perro debe ser severamente restringida durante al menos una semana para minimizar las probabilidades de recurrencia. Los signos vitales, incluyendo la frecuencia respiratoria y el pulso, deben ser monitoreados para detectar síntomas de recurrencia.

Los cuidados posteriores dependen del tipo de neumotórax que afecte a su perro y de la gravedad de su estado de salud. Su veterinario le aconsejará sobre cómo cuidar a su perro hasta el examen de seguimiento.

Prevención

Una forma clave de prevenir el neumotórax traumático es mantener a los perros confinados y alejados de áreas peligrosas como las carreteras, donde es más probable que se lesionen.

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