julio 23, 2020

Enfermedad inflamatoria intestinal (EII) en perros

El grupo de enfermedades gastrointestinales conocido como enfermedad inflamatoria intestinal (EII) provoca la inflamación de los intestinos y síntomas crónicos relacionados con el sistema gastrointestinal. Aunque se desconoce la causa exacta de la EII, se sospecha que la causa de la inflamación es una respuesta anormal del sistema inmunológico que se cree iniciada por las bacterias normales del intestino.

La EII puede afectar a los perros a cualquier edad, pero es más común en perros de mediana edad y mayores. Algunas razas pueden estar predispuestas a la EII, como los basenjis, lundehunds, bulldog francés y setters irlandeses.

Síntomas y tipos

  • Diarrea
  • Pérdida de peso
  • Fatiga
  • Depresión
  • Vómitos intermitentes crónicos
  • Gas (flatulencia)
  • Dolor abdominal
  • Sonidos abdominales retumbantes y gorjeantes
  • Sangre roja brillante en las heces
  • El pelo del abrigo en apuros

Causas

Aunque no se conoce una sola causa, se sospecha más de una causa. Se sospecha que la hipersensibilidad a las bacterias y/o las alergias alimentarias juegan un papel importante en esta enfermedad. Los alérgenos alimentarios que se sospecha que juegan un papel en esta enfermedad incluyen las proteínas de la carne, los aditivos alimentarios, los colorantes artificiales, los conservantes, las proteínas de la leche y el gluten (trigo). También se sospecha que los factores genéticos juegan un papel en la EII.

Diagnóstico

Su veterinario tomará una historia detallada y le hará preguntas sobre la duración y frecuencia de los síntomas. Se llevará a cabo un examen físico completo y después del examen su veterinario realizará pruebas de laboratorio de rutina, incluyendo un recuento sanguíneo completo, un perfil bioquímico y un análisis de orina. Los resultados de estas pruebas de laboratorio de rutina suelen ser normales. En algunos pacientes, puede haber anemia y un número anormalmente alto de glóbulos blancos (como en las infecciones). En los perros con EII, también se pueden encontrar niveles anormales de proteínas y enzimas hepáticas. Mientras tanto, se realiza un examen fecal para verificar la presencia de infección(es) parasitaria(s).

Su veterinario puede realizar pruebas para determinar los niveles de cobalamina y folato en la sangre para evaluar las funciones del intestino delgado. Las radiografías de rutina suelen ser normales en estos pacientes. Su veterinario puede realizar estudios de contraste de bario para una evaluación más detallada. El bario mejora la visibilidad de los órganos. Generalmente se administra por vía oral, seguido de una serie de rayos X a medida que el bario se mueve hacia abajo en el tracto gastrointestinal. Las anormalidades de la pared intestinal, como el aumento de grosor, pueden ser visibles a través de estudios de contraste con bario. De manera similar, el ultrasonido puede ser de ayuda para determinar los cambios en la pared intestinal. Se realizan pruebas más específicas para determinar si algún alergeno de los alimentos puede ser la causa de esta condición. Tomar una pequeña muestra de tejido del intestino del perro por medios quirúrgicos también puede confirmar el diagnóstico.

Tratamiento

En la mayoría de los perros, la EII no se puede «curar» pero se puede controlar con éxito. Sin embargo, incluso después de la recuperación completa, las recaídas son comunes. Los objetivos principales del tratamiento son la estabilización del peso corporal, la mejora de los síntomas gastrointestinales y la reducción de la respuesta del sistema inmunológico. Por lo tanto, los medicamentos inmunosupresores y los antibióticos son componentes clave de la terapia. Además, en algunos perros se administra cobalamina para contrarrestar la deficiencia.

En los casos de deshidratación, se inicia una terapia de reposición de fluidos para superar el déficit de líquidos. A los perros con vómitos continuos no se les suele administrar nada por vía oral y pueden requerir una terapia de fluidos hasta que los vómitos se resuelvan. El control de la dieta es otro componente esencial de la terapia, siendo las dietas hipoalergénicas las más recomendadas. Normalmente se dan dos semanas más o menos para ver la respuesta de su perro a dicha dieta.

Vivir y gestionar

El pronóstico a corto plazo en la mayoría de los perros es excelente, pero en los casos de enfermedades graves, el pronóstico suele ser muy malo. Una vez más, es importante señalar que la EII no puede ser «curada», pero puede ser manejada en la mayoría de los perros. Tenga paciencia con las formas de tratamiento sugeridas por su veterinario y siga estrictamente las recomendaciones dietéticas que le haga. En los pacientes estabilizados, a menudo se requiere un examen anual.

pronóstico

La predicción del resultado de una enfermedad por adelantado

análisis de orina

Un examen a fondo de las propiedades de la orina; se utiliza para determinar la presencia o ausencia de enfermedades

gastrointestinal

El tracto digestivo que contiene el estómago y el intestino

deshidratación

Una condición médica en la que el cuerpo ha perdido líquido o agua en cantidades excesivas

anemia

Una condición de la sangre en la que faltan los recuentos normales de glóbulos rojos o hemoglobina.

alergénico

Cualquier sustancia con el potencial de producir una reacción alérgica en un animal propenso a tal reacción.

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