noviembre 5, 2018

Cirrosis y Fibrosis del Hígado en Perros

La cirrosis hepática es la formación generalizada (difusa) de tejido cicatricial, asociada con nódulos o masas regenerativas y una arquitectura hepática trastornada. La fibrosis hepática, por otro lado, implica la formación de tejido cicatricial que reemplaza al tejido hepático normal. Esta condición puede ser hereditaria o adquirida. Los pinchadores doberman, los cocker spaniels y los labradores son especialmente susceptibles a la inflamación prolongada (crónica) del hígado; una afección conocida como hepatitis crónica.

Síntomas y tipos

  • Convulsiones
  • Ceguera
  • Acumulación de líquido en el abdomen
  • Falta de energía
  • Pérdida de apetito (anorexia)
  • Condición corporal deficiente
  • Vómitos
  • Diarrea
  • Estreñimiento
  • Heces negras y alquitranadas debido a la presencia de sangre digerida
  • Aumento de la sed
  • Aumento de la micción
  • Decoloración amarillenta de las encías y otros tejidos del cuerpo
  • Posibles tendencias de sangrado (poco común)
  • Lesiones cutáneas con inflamación superficial y ulcerativa (dermatitis necrolítica superficial)

Causas

  • Lesión hepática prolongada (crónica)
  • Enfermedad intestinal inflamatoria (EII) prolongada (crónica)
  • Lesión hepática inducida por drogas o toxinas: enfermedad hepática por almacenamiento de cobre (hepatopatía por almacenamiento de cobre); medicamentos para controlar las convulsiones (conocidos como anticonvulsivos); medicamentos azoles para tratar infecciones micóticas; medicamentos para tratar parásitos intestinales (oxibendazol); antibióticos (trimetoprima-sulfametoxazol); medicamentos antiinflamatorios no esteroideos (AINES); toxinas alimentarias a largo plazo (crónicas) (aflatoxinas).
  • Enfermedades infecciosas
  • Obstrucción prolongada (crónica) del conducto biliar extrahepático o común (obstrucción del conducto biliar extrahepático) que dura más de seis semanas

Diagnóstico

Su veterinario le realizará un examen físico completo a su perro, teniendo en cuenta los antecedentes de los síntomas y los posibles incidentes que puedan haber precipitado esta condición. Un perfil químico sanguíneo, un conteo sanguíneo completo, un panel de electrolitos y un análisis de orina para descartar otras causas de enfermedad también son procedimientos de examen estándar.

Se debe tomar una aguja fina de aspiración del hígado para enviar una muestra para el análisis citológico. Una biopsia hepática tomada por laparoscopia también puede ser necesaria para formar un diagnóstico definitivo.

Tratamiento

Los pacientes con signos mínimos pueden ser tratados de forma ambulatoria siempre y cuando sigan comiendo normalmente. Los pacientes con signos más severos deben ser hospitalizados, se les debe administrar terapia con fluidos si es necesario y se les debe insertar una sonda de alimentación si presentan síntomas de anorexia. Los electrolitos pueden complementarse mientras se administran líquidos, y algunos pacientes responden bien a las vitaminas del complejo B.

Si hay acumulación de líquido abdominal, será necesario extraerlo con golpecitos y restringir el sodio en la dieta hasta que se haya resuelto la causa de la acumulación.

Los perros que muestran signos de encefalopatía hepática (acumulación de amoníaco en la sangre que causa signos neurológicos) deben recibir alimentos retenidos, al igual que los perros que están vomitando y/o que sufren de inflamación del páncreas. En el caso de la encefalopatía hepática, se puede administrar a los perros proteína de soja o láctea en combinación con un tratamiento médico para aumentar la tolerancia al nitrógeno. Estos pacientes deben tener porciones de proteínas individualizadas adecuadas a su nivel de disfunción hepática. Deben mantenerse los niveles de albúmina.

Si se está considerando la cirugía en estos pacientes, se realizará un perfil de coagulación, los pacientes sinusoidales con tiempos de coagulación más prolongados tendrán una mayor probabilidad de hemorragia, incluso durante cirugías menores.

Vivir y gestionar

Su veterinario programará revisiones regulares con usted para su perro. En estas visitas, se realizarán análisis de sangre, incluyendo el monitoreo de los ácidos biliares séricos totales. Su veterinario también observará la condición corporal de su perro y observará si se está acumulando líquido en el abdomen. Póngase en contacto con su veterinario si el abdomen de su perro parece ser más grande de lo normal, se está comportando de forma extraña o parece estar perdiendo peso.

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