septiembre 29, 2020

Infección de piel y caparazón en reptiles

A los lagartos, serpientes, tortugas y galápagos se les diagnostica frecuentemente infecciones de la piel y del caparazón. Si no se tratan, estas infecciones pueden causar daños permanentes o propagarse al torrente sanguíneo del animal, lo que a menudo es fatal.

Síntomas y tipos

Las infecciones de la piel y de los caparazones en los reptiles tienen muchos nombres diferentes según su ubicación y características:

  • Las cavidades que contienen pus en o debajo de la piel se llaman abscesos.
  • Las bolsas llenas de líquido dentro de la piel son el sello distintivo de la enfermedad de las ampollas.
  • Si las ampollas se rompen o se desarrollan llagas rojas o con costra, que tardan en curarse, la enfermedad se llama podredumbre de escamas.
  • Los caparazones de las tortugas y los galápagos afectados por la putrefacción del caparazón suelen tener zonas blandas o con hoyos que pueden desprenderse del resto del caparazón y revelar las estructuras óseas subyacentes.
  • La enfermedad ulcerosa cutánea septicémica (SCUD, por sus siglas en inglés) es una forma de putrefacción de la concha que también se extiende al flujo sanguíneo y a los órganos internos.

El líquido maloliente puede a veces drenar de las zonas infectadas. Los reptiles gravemente afectados suelen estar aletargados y no se alimentan bien.

Causas

Las infecciones de la piel y de la concha son causadas por bacterias u hongos. Cuando los reptiles viven en ambientes sucios o excesivamente húmedos, los microorganismos prosperan, se reproducen y pueden abrumar el sistema inmunológico de la mascota, que también puede estar debilitado por una mala nutrición. Si la piel o el caparazón del reptil se corta o se rasca, es aún más probable que se desarrolle una infección.

Diagnóstico

Un veterinario normalmente puede diagnosticar infecciones de la piel y de la concha basándose en la historia del animal, los signos clínicos y un examen físico. Los análisis de sangre pueden ayudar a determinar si la infección se ha extendido internamente. En algunos casos, es necesario analizar varios antibióticos contra las bacterias que se han recogido de la zona infectada para planificar un tratamiento adecuado.

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Tratamiento

Las infecciones menores de la piel y las conchas pueden tratarse en casa frotando suavemente la zona afectada con una solución diluida de povidona yodada o clorhexidina y aplicando una pomada antibiótica tópica dos veces al día. Si la herida no se cura pero el estado general del reptil sigue siendo bueno, puede haber una infección por hongos y puede ser necesario utilizar una crema antimicótica para tratar la infección. Sin embargo, si la piel o la concha no se ven mejor en unos días, lleve a la mascota a un veterinario de reptiles experimentado. Las infecciones más graves pueden requerir antibióticos inyectables u orales y cirugía para drenar los abscesos o eliminar el tejido enfermo.

Vivir y gestionar

Mientras un reptil se recupera de una infección de la piel o del caparazón, debe ser alojado en un terrario excepcionalmente limpio. Los periódicos o las toallas de papel son los mejores revestimientos para el suelo porque no contaminan las heridas y pueden ser reemplazados con frecuencia. También se debe tratar cualquier problema subyacente, como la falta de higiene, los niveles de humedad inadecuados o los objetos afilados o excesivamente rugosos en el terrario, o es probable que la infección vuelva a aparecer.

Imagen a través de Shutterstock

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Un tipo de deterioro que es causado por hongos o bacterias

pus

Un producto hecho de fluido, desechos de células y células

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