agosto 10, 2020

Toxicidad renal (inducida por drogas) en perros

Nefrotoxicidad inducida por drogas en perros

La nefrotoxicidad inducida por medicamentos se refiere al daño renal inducido por los medicamentos administrados con el fin de diagnosticar o tratar otro trastorno médico. Se reconoce más comúnmente en los perros que en los gatos. Y aunque la nefrotoxicidad inducida por fármacos puede ocurrir en perros de cualquier edad, los perros mayores son más susceptibles.

Síntomas y tipos

Los signos asociados con la nefrotoxicidad pueden incluir:

  • Vómitos
  • Diarrea
  • Depresión
  • Deshidratación
  • Pérdida de apetito (anorexia)
  • Ulceras en la boca
  • Mal aliento (halitosis)
  • Problemas de control de la vejiga (poliuria y polidipsia)

Causas

La nefrotoxicosis puede ser inducida por la administración de agentes farmacológicos (o fármacos), que interfieren con el flujo sanguíneo a los riñones y causan disfunción tubular en los mismos. Si no se trata, el daño a las células de los túbulos renales puede conducir a la necrosis tubular e incluso a la insuficiencia renal. Los factores de riesgo que pueden aumentar las probabilidades de desarrollar nefrotoxicidad inducida por medicamentos incluyen la deshidratación, la edad avanzada y la fiebre.

Diagnóstico

Cuando se sospecha de nefrotoxicidad inducida por drogas, un veterinario a menudo hace una biopsia de una porción de tejido renal. Esto le ayudará a identificar la insuficiencia renal y también el tratamiento adecuado. Otro procedimiento de diagnóstico útil es el análisis de orina.

Tratamiento

La mayoría de los perros con nefrotoxicidad inducida por fármacos requerirán atención hospitalaria, especialmente los que también sufren de insuficiencia renal. En estos casos graves, puede ser necesaria la cirugía.

Vivir y gestionar

Una vez que el perro ha regresado a su casa, es importante que su actividad se reduzca y que le proporcione una dieta modificada que no sea excesiva en proteínas y fósforo. La deshidratación es una amenaza común para los perros con problemas de riñón; deberá vigilarlo para detectar cualquier síntoma perjudicial y avisar a su veterinario si se produce, quien podrá ayudarle administrándole una terapia de fluidos.

Se pueden realizar paneles de electrolitos con una frecuencia de uno o dos días para evaluar la gravedad de la azotemia, una afección comúnmente asociada con la nefrotoxicidad inducida por fármacos, en la que se encuentran en la sangre niveles anormales de compuestos que contienen nitrógeno (como varios compuestos de desechos corporales). Esto es de suma importancia, ya que los perros con azotemia gravemente avanzada pueden desarrollar una insuficiencia renal aguda en cuestión de días.

Además, la nefrotoxicidad inducida por fármacos puede incluso provocar una enfermedad renal crónica meses o años después. Por lo tanto, si cualquier signo de enfermedad, como vómitos o diarrea, se repite, contacte con su veterinario inmediatamente.

Prevención

La mejor manera de prevenir este tipo de toxicidad es no usar drogas nefrotóxicas. Sin embargo, si su perro requiere este tipo de medicación, adminístrela sólo bajo la asesoría de su veterinario. También debe consultarle antes de ajustar la dosis y la posibilidad de interacciones adversas con los medicamentos.

polidipsia

Una condición médica que implica una sed excesiva

poliuria

Micción excesiva

necrosis

Una condición de tejido muerto

biopsia

El proceso de extracción de tejido para examinarlo, generalmente por razones médicas.

azotemia

La condición de tener urea y otros elementos nitrogenados en la sangre de un animal.

agudo

Término utilizado para dar a entender que una situación o condición es más grave de lo habitual; también se utiliza para referirse a una enfermedad de corta duración o que aparece repentinamente.

deshidratación

Una condición médica en la que el cuerpo ha perdido líquido o agua en cantidades excesivas

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