octubre 12, 2018

Ritmo cardíaco anormal en los perros

Bradicardia sinusal en perros

La bradicardia sinusal (SB) está indicada por una tasa de impulsos más lenta de lo normal en el nódulo sinusal. También llamado nódulo sinusal (SAN), el nódulo sinusal inicia los impulsos eléctricos dentro del corazón, provocando que el corazón lata o se contraiga. En la mayoría de los casos, los impulsos eléctricos lentos en los senos paranasales son benignos e incluso pueden ser beneficiosos; sin embargo, también pueden causar pérdida del conocimiento si son provocados por una enfermedad subyacente que interrumpe los nervios autónomos cardíacos, que actúan como el sistema de control del corazón.

El SB es bastante común en perros, especialmente en cocker spaniels, dachshunds, pugs, West Highland white terriers, y schnauzers femeninos en miniatura. Además, esta condición es más común en los perros jóvenes que en los viejos, con una incidencia que disminuye con la edad, a menos que sea causada por una enfermedad subyacente.

Síntomas y tipos

Es posible que su perro no muestre síntomas si es muy activo o si participa en un entrenamiento atlético. Típicamente, la bradicardia sinusal (latidos del corazón más lentos que 60 latidos por minuto, aunque depende del entorno y tamaño del animal) es más evidente cuando su perro está en reposo. Algunos otros síntomas comunes asociados con la bradicardia sinusal incluyen:

  • Letargo
  • Convulsiones
  • Intolerancia al ejercicio
  • Pérdida del conocimiento
  • Descoordinación muscular episódica (ataxia)
  • Respiración excesivamente lenta (hipoventilación), especialmente bajo anestesia

Causas

  • Acondicionamiento atlético (esto no es poco común en perros atléticos)
  • Hipotermia
  • Intubación
  • Exceso de sedación
  • Dormir
  • Enfermedades subyacentes; por ejemplo, enfermedades respiratorias, neurológicas y gastrointestinales.

Diagnóstico

Su veterinario le realizará un examen físico completo a su perro, teniendo en cuenta los antecedentes de los síntomas, el estado general de su perro y los posibles incidentes que puedan haber conducido a esta afección.

Se llevará a cabo un perfil sanguíneo completo, incluyendo un perfil sanguíneo químico, un conteo sanguíneo completo y un análisis de orina, cuyos resultados pueden indicar la presencia de sustancias que podrían estar causando una frecuencia cardíaca lenta. Estos exámenes también revelarán deficiencias en la sangre si esa es la causa subyacente. También pueden ofrecer pistas sobre una posible insuficiencia renal. Su médico también puede usar rayos X y ultrasonido para examinar visualmente los órganos internos de su perro en busca de anormalidades en el corazón, los riñones y otros órganos. Se puede utilizar un registro de electrocardiograma (ECG) para examinar las corrientes eléctricas en los músculos cardíacos y puede revelar cualquier anomalía en la conducción eléctrica cardíaca, que subyace a la capacidad del corazón para contraerse y latir. Se puede indicar un monitoreo cardíaco inicial de 24 horas para concluir un diagnóstico.

Tratamiento

El tratamiento será determinado por cualquier enfermedad subyacente que se encuentre. Muchos perros no presentan signos clínicos y no requieren tratamiento. En perros sin enfermedad cardíaca estructural, las frecuencias cardíacas tan bajas como 40 a 50 lpm (latidos por minuto) siguen siendo generalmente capaces de proporcionar un gasto cardíaco normal en reposo. Los enfoques terapéuticos varían marcadamente; dependen de lo que está causando la SB, la frecuencia ventricular y la gravedad de los signos clínicos.

Si su perro se encuentra en estado crítico, puede ser tratado como paciente hospitalizado, donde se puede administrar terapia de fluidos intravenosos y estabilizar su salud. No se recomendarán restricciones en la actividad a menos que su perro tenga una SB sintomática que esté relacionada con una enfermedad cardíaca estructural; entonces se recomendará la restricción del ejercicio hasta que la intervención médica y/o quirúrgica pueda estabilizar el problema.

Vivir y gestionar

Su médico ordenará un monitoreo adicional dependiendo del diagnóstico final. Los signos, si están presentes, deben resolverse con la corrección de la condición causal subyacente. Sin embargo, el pronóstico general a largo plazo varía con la naturaleza de la enfermedad cardíaca estructural, si existe. Por ejemplo, el tratamiento de la SB sintomática con un marcapasos permanente generalmente ofrece un buen pronóstico para el control del ritmo.

 

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