octubre 22, 2018

Reacciones a las transfusiones de sangre en los perros

Hay una variedad de reacciones que pueden ocurrir con la transfusión de cualquier producto sanguíneo. La mayoría de las reacciones generalmente ocurren durante o poco después de las transfusiones. Los perros de raza pura, especialmente los que han tenido transfusiones de sangre previas, tienen un mayor riesgo de sufrir reacciones graves a las transfusiones que otros perros.

La condición o enfermedad descrita en este artículo médico puede afectar tanto a perros como a gatos.

Síntomas y tipos

La reacción a una transfusión de sangre se puede clasificar por una de las siguientes condiciones: relacionada con el sistema inmunológico; reacción aguda (una reacción inmediata y repentina); o reacción retardada.

Los síntomas agudos de una reacción a una transfusión de sangre pueden incluir fiebre, vómitos, debilidad, incontinencia, shock, colapso y pérdida general de la eficacia de la transfusión. Los síntomas de una reacción retardada generalmente no son directamente aparentes y sólo resultan en una pérdida de la eficacia de la transfusión.

Muchos síntomas varían dependiendo de la causa exacta. La transfusión de sangre contaminada puede provocar fiebre, shock y septicemia, una invasión de bacterias productoras de la enfermedad al torrente sanguíneo. La sobrecarga circulatoria resultante de una transfusión rápida o excesiva puede provocar vómitos, tos e insuficiencia cardíaca. La hipotermia, que puede provenir de la transfusión de sangre fría refrigerada, por lo general en perros más pequeños o en pacientes que ya están hipotérmicos (temperatura corporal anormalmente baja), es evidente en los escalofríos y el deterioro de la función plaquetaria.

Causas

Existen varias circunstancias que pueden ser responsables de una reacción a una transfusión sanguínea, como la transfusión de un tipo de sangre no compatible; la transfusión de sangre contaminada y la consiguiente enfermedad de un donante infectado; la sobrecarga circulatoria causada por cantidades demasiado rápidas o demasiado grandes de transfusión; o la transfusión de glóbulos rojos dañados que se han almacenado de manera inadecuada (es decir, debido a un calentamiento o congelación excesivos). Además de estas causas, el sistema inmunitario del perro puede reaccionar a varios componentes de la sangre del donante. Los síntomas suelen aparecer en el transcurso de tres a catorce días.

Diagnóstico

El diagnóstico de la reacción a la transfusión sanguínea se basa en gran medida en los síntomas que aparecen después de la transfusión. Los exámenes incluyen un análisis de orina, una nueva prueba del tipo de sangre para confirmar el rechazo de la sangre del donante y un análisis bacteriano de la sangre transfundida.

Los síntomas de reacción que resultan en fiebre o hipotensión (presión arterial baja) también se pueden diagnosticar como enfermedad inflamatoria, o se puede encontrar que han sido causados por una enfermedad infecciosa.

Tratamiento

Si su perro muestra una reacción a una transfusión de sangre, su veterinario suspenderá inmediatamente la transfusión y le administrará líquidos para mantener la presión arterial y la circulación del perro. Dependiendo de la gravedad y la causa de la reacción, pueden ser necesarias intervenciones adicionales. El tratamiento específico depende de la causa y los síntomas, y también puede administrarse con medicamentos. Por ejemplo, se pueden administrar antibióticos intravenosos (IV) para la septicemia o para la infección bacteriana.

Vivir y gestionar

Los signos vitales básicos del paciente (respiración y pulso) deben ser rastreados antes, durante y después de una transfusión de sangre. Además, la temperatura, los sonidos pulmonares y el color del plasma deben revisarse con frecuencia.

Prevención

Las reacciones a las transfusiones de sangre pueden prevenirse siguiendo el protocolo estándar de transfusión de sangre: comprobación cruzada exhaustiva de los tipos de sangre para asegurar una compatibilidad, condición de la sangre del donante para prevenir la infección o la propagación de enfermedades, y almacenamiento adecuado de la sangre del donante. La transfusión debe comenzar inicialmente en una cantidad de un mililitro por minuto, y toda la actividad de transfusión debe ser registrada apropiadamente en el expediente médico del paciente.

Traducción realizada con el traductor www.DeepL.com/Translator

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