diciembre 1, 2018

Quistes de oído (colesteatoma) en perros

Colesteatoma en perros

Los perros tienen un canal auditivo en forma de «L». En el extremo inferior de la «L» está el tímpano (membrana timpánica), y detrás del tímpano está el oído medio. Cuando el oído se infecta, sólo la parte externa, en forma de «L» del oído suele verse afectada, una afección conocida como otitis externa. Algunas veces, el oído medio también se infecta, en una condición conocida como otitis media. Las infecciones del oído medio pueden ocurrir si el tímpano se rompe o si una infección del oído externo dura mucho tiempo. Cuando las infecciones del oído medio persisten durante mucho tiempo, una de las complicaciones que pueden presentarse es la formación de un quiste (saco lleno de líquido) cerca del tímpano. Este quiste se llama colesteatoma.

Síntomas y tipos

  • Infección en uno o ambos oídos, presente durante mucho tiempo (crónica)
  • Sacudir mucho la cabeza
  • Pisar o rascarse las orejas
  • Dolor al comer
  • Dolor al bostezar
  • Dolor al manipular las mandíbulas
  • Rara vez, la cabeza inclinada hacia un lado o dificultad para caminar
  • Rara vez, sordera o disminución de la audición

Causas

Las infecciones de oído que están presentes durante mucho tiempo, a veces más de un año, son la causa más común de colesteatomas en perros. Se ha reportado que todas las razas y edades de perros contraen colesteatomas, aunque algunas razas pueden tener ciertas características físicas que los predisponen a tener problemas de oído.

  • Infección del oído
  • Ácaros del oído
  • Cuerpos extraños (por ejemplo, pastos)
  • Uso excesivo de agentes de limpieza o hisopos en los canales auditivos
  • Factores predisponentes
  • Razas con canales auditivos estrechos y/o orejas excesivamente dobladas
  • Exceso de vello en el canal auditivo

Diagnóstico

Usted necesitará dar una historia completa de la salud de su perro, el inicio de los síntomas y los posibles incidentes que podrían haber conducido a esta condición. Su veterinario utilizará una herramienta de diagnóstico llamada otoscopio, un instrumento con una luz y un cono en un extremo que está diseñado para examinar el oído. Esto ayudará a su veterinario a identificar cualquier tipo de material o presencia de secreción en el canal auditivo de su perro, así como a determinar qué tan inflamado está el canal auditivo. Su veterinario también buscará cualquier daño en el tímpano. A menudo, en el caso de una infección de oído a largo plazo, su veterinario no podrá ver el tímpano debido a la hinchazón y la secreción en el canal auditivo. Se tomará una muestra del material en los oídos de su perro para realizar un cultivo y determinar qué bacterias pueden estar causando la infección de oído de su perro. Su veterinario también ordenará una radiografía de la cabeza de su perro. Estas radiografías le permitirán al veterinario observar la parte media del oído (detrás del tímpano) que no se puede ver con un otoscopio. Las radiografías también ayudarán a identificar qué parte del oído está comprometida y si la mandíbula también está comprometida o no. Su veterinario también puede ordenar una tomografía computarizada (TC) si las radiografías no proporcionan suficiente información para confirmar el diagnóstico. Una tomografía computarizada le dará información muy detallada sobre qué parte de la oreja de su perro está involucrada en la infección. Esto ayudará a su veterinario a decidir cuál es la mejor terapia para su perro.

Tratamiento

La cirugía es generalmente el mejor tratamiento para los colesteatomas. Durante la cirugía, el canal auditivo de su perro será extirpado junto con el colesteatoma. Esto no afectará la apariencia externa de la oreja de su perro una vez que haya sanado después de la cirugía. Sin embargo, la audición de su perro puede disminuir en el lado que fue operado. Muchos perros, sin embargo, pueden oír tan bien después de la cirugía como antes. Una de las posibles complicaciones de la cirugía es la lesión de los nervios que controlan los movimientos faciales. Esto no siempre es permanente y por lo general se cura con el tiempo.

Vivir y gestionar

Después de la cirugía, su perro tomará antibióticos y es posible que necesite usar un vendaje en la cabeza durante un tiempo. Es importante que regrese a su veterinario para que le cambie el vendaje si es necesario. También es muy importante que usted administre todos los antibióticos que le dan a su perro, incluso si parece que su perro se ha recuperado por completo. Usted necesitará monitorear el área de la cirugía una o dos veces al día para revisar cualquier hinchazón o secreción extra en el sitio de la cirugía e informar a su veterinario si el sitio no parece estar sanando como debiera. Su veterinario programará visitas de seguimiento para supervisar el progreso de la curación, pero una vez que su perro se haya recuperado completamente de la cirugía, podrá volver a una vida normal.

Prevención

 

Es importante tratar cualquier infección de oído que sufra su perro tan pronto como usted note los síntomas. Asegúrese de darle todos los medicamentos que su veterinario le da a su perro para tratar la infección, incluso si su perro parece estar sintiéndose mejor.

Si su perro tiene características físicas que pueden predisponerlo a infecciones de oído, asegúrese de que está familiarizado con las formas en que puede evitar problemas. Por ejemplo, si su perro tiene orejas excesivamente peludas, como suelen hacer los caniches, puede asegurarse de que las orejas se arreglen y limpien regularmente antes de que la suciedad y los objetos puedan quedar atrapados en ellas. Una palabra de precaución: los hisopos de algodón nunca deben usarse dentro de los canales auditivos de un perro. Un suave tejido de algodón es suficiente para eliminar la suciedad y el exceso de piel del exterior del canal auditivo.

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