agosto 26, 2020

Protuberancia del recto y el ano en los perros

Prolapso rectal y anal en perros

El recto es la región terminal del intestino grueso, con el ano como extensión del recto, abriéndose para permitir que los desechos digestivos salgan del cuerpo. El prolapso anal o rectal es una condición en la que una o más capas del recto se desplazan a través del ano, la abertura que permite que los desechos digestivos salgan del cuerpo. Puede ser causado por una variedad de factores, incluyendo desórdenes de los sistemas digestivo, urinario o genital.

Aunque los perros de cualquier sexo, edad o raza pueden verse afectados por esta condición, las infecciones virales o por lombrices tienen un mayor riesgo. Si desea saber cómo afectan estos trastornos a los gatos, visite esta página en la biblioteca de salud de MascotaWiki.

Síntomas y tipos

El prolapso rectal se produce cuando todas las capas de tejido anal/rectal, junto con el revestimiento rectal, sobresalen a través de la abertura anal externa. La protrusión del revestimiento rectal a través de la abertura anal externa, mientras tanto, se denomina únicamente prolapso anal.

Los perros con prolapso rectal mostrarán un esfuerzo persistente al pasar las heces (o al defecar). En un prolapso incompleto, una pequeña porción del revestimiento del recto será visible durante la excreción, después de lo cual se reducirá. En un prolapso completo, habrá una masa persistente de tejido que sobresale del ano. En las etapas crónicas de un prolapso completo, este tejido puede tener un aspecto negro o azul.

Causas

Un perro puede desarrollar prolapso rectal o anal si se esfuerza al pasar las heces o si se somete a una cirugía en los órganos digestivos inferiores. Otros factores que contribuyen a estas dos condiciones incluyen:

  • Trastornos del sistema digestivo que causan diarrea, esfuerzo al evacuar, presencia de lombrices u otros parásitos en el sistema digestivo, e inflamación del intestino delgado o grueso.
  • Trastornos del sistema urinario y genital, como la inflamación o el agrandamiento de la próstata, la inflamación de la vejiga, los cálculos urinarios y el proceso anormal de parto.
  • Estreñimiento crónico, presencia de protuberancias en forma de saco en el intestino, tumores rectales o anales, o desviación del recto de su posición habitual

Diagnóstico

El veterinario realizará un examen físico completo de su perro, incluyendo un perfil químico de la sangre y un recuento sanguíneo completo. Los resultados suelen ser normales, aunque puede haber altos niveles de glóbulos blancos, similares a los que se observan cuando hay una infección. Un análisis de muestras de heces puede revelar la presencia de parásitos.

Otros procedimientos de diagnóstico incluyen radiografías o ultrasonidos del área abdominal, que pueden mostrar una próstata grande, cuerpos extraños, engrosamiento de las paredes de la vejiga o cálculos renales.

Su médico también realizará un examen rectal manual para palpar las masas de tejido desplazadas. Durante el examen patológico del tejido (para la biopsia), puede aparecer hinchado y rezumará sangre roja cuando se haga la incisión. El tejido, si está muerto, aparece de color púrpura oscuro o negro y rezuma sangre azulada cuando se corta.

Tratamiento

Si su perro tiene una infección bacteriana o viral concurrente, o una infestación parasitaria, su veterinario necesitará tratarlo primero con un antibiótico o un medicamento antiparasitario apropiado. Una vez que se haya identificado y tratado la causa subyacente del prolapso, su veterinario necesitará primero disminuir la hinchazón y devolver el tejido desplazado a su ubicación adecuada dentro del ano del perro.

Esto puede hacerse manualmente, realizando un suave masaje en la zona, o utilizando geles lubricantes o agentes tópicos (por ejemplo, una solución de dextrosa al 50 por ciento), que ayuda a reducir la hinchazón. Se puede administrar un agente anestésico para aliviar el dolor y las molestias. El anestésico más utilizado es la epidural; sin embargo, su veterinario tomará su decisión basándose en las necesidades individuales de su perro.

A continuación, su veterinario puede elegir suturar el tejido saliente en su lugar adecuado para mantener el tejido en su sitio y evitar la recurrencia de un prolapso. Las suturas de hilo de bolso son la opción más probable para este procedimiento, y las suturas se dejarán lo suficientemente sueltas para permitir el espacio para la excreción.

Si el trastorno se encuentra más profundo en el canal rectal del perro, el intestino puede requerir una reparación quirúrgica.

Vivir y gestionar

Hay que estar atento a la reaparición del prolapso de tejido, especialmente si no se ha eliminado la causa subyacente. Hay que vigilar el lugar en el que el perro fue operado durante los primeros cinco o siete días, ya que existe la posibilidad de que se rompa y se vuelva a abrir, especialmente cuando el perro defeca.

Después de la cirugía, también existe la posibilidad de que su perro pierda el control de su vejiga e intestino, y tenga «accidentes» involuntarios. Su mascota puede estar tan perturbada como usted cuando hay un accidente Asegurarse de que su perro tenga muchas oportunidades de salir al aire libre puede ayudar a evitar cualquier accidente o estrés relacionado.

prolapso

La caída hacia adelante de algo, generalmente visceral

recto

El extremo del intestino grueso

excreción

Eliminando o el material que ha sido realmente eliminado

biopsia

El proceso de extracción de tejido para examinarlo, generalmente por razones médicas.

ano

El final del tracto gastrointestinal; la abertura al final del tracto.

anestésico

Cualquier sustancia que se sepa que elimina la sensación; normalmente se aplica durante un procedimiento médico doloroso.

epidural

Algo que se encuentra por encima de la duramadre

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