octubre 27, 2018

Problemas respiratorios en perros de razas de nariz corta

Síndrome de las vías respiratorias braquicefálicas en los perros

El síndrome de las vías respiratorias braquicefálicas es el término médico relacionado con diversos problemas de las vías respiratorias superiores que se encuentran en las razas de perros de nariz corta y cara plana, como el Pekinés. Una raza braquicéfala (que significa tener una cabeza corta y ancha) puede experimentar obstrucción parcial de las vías respiratorias superiores debido a características físicas tales como fosas nasales estrechas, un paladar blando demasiado largo o el colapso de la laringe (también conocida como laringe). Las dificultades respiratorias también pueden ocurrir debido a una tráquea anormalmente pequeña, otra característica común a las razas braquicéfalas. Algunas de las razas braquicéfalas más comunes son el pug, bulldog, boxer, chihuahua y shih tzu.

La condición o enfermedad descrita en este artículo médico puede afectar tanto a perros como a gatos.

Síntomas y tipos

Los síntomas de una obstrucción de las vías respiratorias superiores pueden incluir ronquidos, respiración rápida (o taquipnea), respiración ruidosa al inhalar, jadeo frecuente, dificultad para comer o tragar, tos y náuseas, incapacidad para realizar actividad física, especialmente en clima cálido y húmedo, y ocasionalmente colapso físico. Un examen físico puede revelar indicaciones adicionales, como estenosis nasal (estrechamiento de los conductos nasales), temperatura corporal anormalmente alta (o hipertermia) y aumento del esfuerzo respiratorio evidente por la respiración boca abierta y jadeo constante.

Causas

El síndrome de las vías respiratorias braquicefálicas se debe a la forma única de la cabeza del perro, que se hereda al nacer. La mayoría de los perros son diagnosticados como adultos jóvenes, generalmente a la edad de tres años. Una característica reportada en casi el 100 por ciento de los casos de perros con síndrome de las vías respiratorias braquicefálico es un paladar blando alargado. El estrechamiento de los conductos nasales también se informa en aproximadamente el 50 por ciento de todos los casos de perros que padecen el síndrome de las vías respiratorias braquicefálicas.

Los factores que pueden aumentar el riesgo y complicar aún más la afección incluyen la obesidad, las alergias, la sobreexcitación y el ejercicio, que pueden causar respiración rápida que las vías respiratorias obstruidas no pueden controlar. Estos problemas empeoran en climas cálidos y húmedos, lo que puede conducir a un jadeo excesivo.

Diagnóstico

Si se sospecha el síndrome de las vías respiratorias braquicefálicas, se utilizarán dos pruebas diagnósticas primarias: una laringoscopia (o faringoscopia) y una traqueoscopia, en la cual se inserta un pequeño endoscopio de fibra óptica a través de la boca para examinar la laringe/faringe y la tráquea. Esto puede revelar características tales como un paladar demasiado largo o una tráquea colapsada (comúnmente conocida como el tubo del viento) o laringe (laringe).

Otros posibles diagnósticos incluyen la presencia de un cuerpo extraño que está obstruyendo las vías respiratorias, una infección en el sistema respiratorio superior y una reacción alérgica que ha causado la inflamación de las vías respiratorias.

Tratamiento

El tratamiento no es necesario a menos que el perro presente signos clínicos. Para evitar esto, se deben evitar los factores de riesgo, como el clima cálido y húmedo o los alérgenos. El tratamiento exacto depende del tipo de síntomas presentes y de la gravedad de los mismos. Puede ser necesaria la asistencia respiratoria y la administración de suplementos de oxígeno, y si la vía respiratoria está obstruida, debe abrirse. Esto se puede hacer pasando un tubo a través de la boca y la tráquea (conocido como tubo endotraqueal) o a través de una incisión quirúrgica en la tráquea (conocida como traqueotomía). También hay procedimientos quirúrgicos que se pueden realizar para prevenir problemas de las vías respiratorias en las razas braquicéfalas, como el ensanchamiento de las fosas nasales estrechas o el acortamiento del paladar alargado.

Vivir y gestionar

Si el perro se somete a cualquier procedimiento quirúrgico, necesita ser estrictamente monitoreado y continuamente revisado en cuanto a la frecuencia respiratoria y el esfuerzo, la frecuencia cardíaca, el pulso y la temperatura, entre otras características.

Prevención

Los procedimientos quirúrgicos correctivos, como el acortamiento de un paladar demasiado largo o la corrección de las fosas nasales estrechas, pueden ayudar a prevenir problemas respiratorios en las razas braquicéfalas. Evite los factores de riesgo, como el clima cálido y húmedo y la obesidad, que pueden empeorar los problemas respiratorios inherentes.

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