diciembre 3, 2018

Perturbación de electrolitos en perros

Hipofosfatemia en perros

En pacientes que están siendo tratados con insulina para la cetoacidosis diabética (una condición en la que el cuerpo quema ácidos grasos y produce cuerpos de cetonas ácidas en respuesta a la escasez de insulina) o que se están volviendo a alimentar con glicólisis (glucosa sintetizada) para el tratamiento de la inanición, una rápida producción resultante de adenosina trifosfato (ATP, un nucleótido que transporta la energía química dentro de las células) puede conducir a la reubicación del fósforo del suero sanguíneo en las células. La baja concentración de fósforo resultante que es causada por los cambios de fósforo del líquido extracelular (el líquido fuera de las células) en las células del cuerpo puede llevar a una reducción de la absorción intestinal de fósforo, o a una reducción de la reabsorción de fósforo renal (riñón).

Si no se diagnostica, puede conducir a una hipofosfatemia extracelular aguda (una alteración de los electrolitos).

Debido a que el fósforo es un componente importante del ATP, la baja concentración de fósforo sérico puede causar agotamiento del ATP y afectar a las células con altas demandas de energía de ATP, como los glóbulos rojos, las células musculares esqueléticas, las células musculares cardíacas y las células cerebrales. Un estado de hipofosfatemia también puede llevar a una reducción del eritrocito 2,3-DPG, resultando en una disminución del suministro de oxígeno a los tejidos.

Síntomas

Los síntomas son generalmente consistentes con la enfermedad primaria que es responsable de la hipofosfatemia, más que con cualquier otra que pudiera estar relacionada con la concentración de fosfato en sí.

  • Anemia hemolítica (descomposición de los glóbulos rojos) secundaria a hipofosfatemia grave
  • Orina de color rojo u oscuro debido a la hemoglobinuria (la proteína hemoglobina se encuentra en concentraciones anormalmente altas en la orina) por hemólisis (ruptura de los glóbulos rojos)
  • Taquipnea (respiración anormalmente rápida), disnea (falta de aliento) y ansiedad secundaria a la hipoxia (escasez de oxígeno en el cuerpo)
  • Debilidad muscular
  • Depresión mental
  • Respiraciones rápidas y poco profundas debido a una función muscular respiratoria deficiente

Causas

  • Mala distribución – nutrición enteral (tubo en la nariz) o nutrición intravenosa total
  • Tratamiento de la diabetes mellitus
  • Carga de carbohidratos con administración de insulina
  • Alcalosis respiratoria (reducción de la concentración de iones de hidrógeno en el plasma sanguíneo arterial)
  • Reducción de la absorción intestinal de fósforo – dieta pobre en fósforo
  • Deficiencia de vitamina D
  • Agente aglutinante de fosfatos
  • Síndromes de malabsorción – condiciones que impiden la absorción de nutrientes
  • Reducción de la reabsorción de fosfato renal (riñón)
  • Diabetes mellitus no diagnosticada o mal regulada
  • Anorexia, inanición o desnutrición prolongadas
  • Dietas pobres en fosfato o soluciones nutricionales intravenosas

Diagnóstico

Su veterinario le realizará un examen físico completo a su perro, teniendo en cuenta los antecedentes de los síntomas que usted ha presentado y las posibles condiciones que podrían haber conducido a esta afección. Debido a que existen varias causas posibles para esta afección, lo más probable es que su veterinario utilice el diagnóstico diferencial para determinar la prioridad del tratamiento. Este proceso es guiado por una inspección más profunda de los síntomas externos aparentes, descartando cada una de las causas más comunes hasta que el trastorno correcto se establezca y pueda ser tratado apropiadamente. Se realizará un perfil sanguíneo completo, incluyendo un perfil sanguíneo químico, un conteo sanguíneo completo y un análisis de orina.

Tratamiento

Si su perro sufre de hipofosfatemia grave, su veterinario tendrá que hospitalizarlo para que reciba tratamiento inmediato. Si la condición es causada por la terapia de insulina o nutrientes intravenosos y vitaminas, estos tratamientos se suspenderán hasta que se haya administrado fosfato suplementario durante unas pocas horas. Si se presenta una condición de anemia, se pueden requerir transfusiones de sangre entera fresca. Por el contrario, si su perro sólo está sufriendo un caso moderado de hipofosfatemia, puede ser tratado de forma ambulatoria siempre que su estado sea estable.

Vivir y gestionar

Su veterinario tendrá que medir los niveles de fósforo de su perro cada 6-12 horas hasta que la concentración de fósforo permanezca estable dentro del rango normal. Si la hiperfosfatemia reaparece, se suspenderá toda la administración de suplementos y su perro recibirá líquido intravenoso hasta que los niveles de fósforo vuelvan a la normalidad. Los cuidados de seguimiento incluirán el control del estado de su perro para detectar una insuficiencia renal aguda (repentina y grave), un trastorno al que algunos pacientes hiperfosfatémicos son más propensos, y el control diario de las concentraciones de potasio hasta que ellos también se mantengan estables.

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