agosto 10, 2020

Meningitis, meningoencefalitis, meningomielitis en perros

Meningitis bacteriana y otras infecciones del sistema nervioso en perros

Al igual que en los humanos, el sistema de membranas que envuelve el sistema nervioso central del perro se llama meninges. Si este sistema se inflama, se denomina meningitis. La meningoencefalitis, por su parte, es la inflamación de las meninges y el cerebro, y la meningomielitis es la inflamación de las meninges y la médula espinal.

La inflamación de las meninges suele provocar una inflamación secundaria del cerebro y/o de la médula espinal, lo que da lugar a diversas complicaciones neurológicas. La inflamación a largo plazo también puede obstruir el flujo del líquido cefalorraquídeo (LCR), el líquido protector y nutritivo que circula por el cerebro y la médula espinal, lo que provoca la acumulación de LCR en el cerebro y, por lo tanto, complicaciones graves como convulsiones y paresia.

Síntomas y tipos

Los síntomas neurológicos que suelen asociarse con la meningitis, la meningoencefalitis y la meningomielitis, como la alteración del movimiento, el estado mental alterado y las convulsiones, pueden ser profundos y progresivos. Otros síntomas que se observan generalmente en los perros que padecen una de estas afecciones son:

  • Depresión
  • Shock
  • Baja presión sanguínea
  • Fiebre
  • Vómitos
  • Aumento anormal de la sensibilidad a diversos estímulos (hiperestesia)

Causas

La causa más común de la meningitis es una infección bacteriana en el cerebro y/o en la médula espinal que se origina en cualquier otra parte del cuerpo. La meningoencefalitis, por su parte, suele deberse a infecciones de los oídos, los ojos o la cavidad nasal. Y la meningomielitis generalmente procede después de la discopondilitis y la osteomielitis. En los cachorros y perros con el sistema inmunológico comprometido, tales infecciones comúnmente llegan al cerebro y a la médula espinal a través de la sangre.

Diagnóstico

Tendrá que hacer un historial completo de la salud de su perro, incluyendo el inicio y la naturaleza de los síntomas. A continuación, el veterinario realizará un examen físico completo y varias pruebas de laboratorio, como un recuento sanguíneo completo (CBC), un perfil bioquímico de cultivo de sangre y un análisis de orina, para ayudar a identificar y aislar el tipo de infección.

El perfil bioquímico, por ejemplo, puede indicar la afectación del hígado y el riñón, mientras que los análisis de sangre pueden revelar un aumento del número de glóbulos blancos, lo que constituye una prueba de una infección en curso. El análisis de orina también puede revelar la presencia de pus y bacterias en la orina del perro, lo que indica la existencia de infecciones del tracto urinario.

Otras herramientas que se utilizan a menudo para identificar el agente infeccioso involucrado son la resonancia magnética (MRI), los ultrasonidos abdominales, las radiografías torácicas y abdominales, y las muestras de la piel, los ojos, la secreción nasal y el esputo.

Sin embargo, una de las pruebas de diagnóstico más importantes es el análisis del LCR (o líquido cefalorraquídeo). Se recogerá una muestra del LCR de su perro y se enviará a un laboratorio para su cultivo y posterior evaluación.

Tratamiento

En los casos graves de meningitis, meningoencefalitis o meningomielitis, el perro será hospitalizado para prevenir complicaciones más graves. Una vez identificado el organismo causante, el veterinario empleará antibióticos por vía intravenosa para maximizar su eficacia. También se pueden recetar antiepilépticos y corticoesteroides para controlar las convulsiones y reducir la inflamación, respectivamente. Los perros que estén severamente deshidratados, mientras tanto, se someterán inmediatamente a una terapia de fluidos.

Vivir y gestionar

El tratamiento rápido y agresivo es vital para un resultado exitoso, aunque su efectividad es muy variable y el pronóstico general no es favorable. Desafortunadamente, muchos perros mueren de este tipo de infecciones una vez que llega al sistema nervioso central, a pesar del tratamiento.

Sin embargo, si el tratamiento tiene éxito, pueden pasar más de cuatro semanas hasta que todos los síntomas desaparezcan. La actividad del perro debe restringirse durante este tiempo y hasta que se estabilice.

Prevención

Trate las infecciones de oído, ojos y nariz de su perro con prontitud para evitar la propagación de estas infecciones al sistema nervioso.

pus

Un producto hecho de fluido, desechos de células y células

esputo

Término utilizado para la flema que es expulsada de la boca; es secretada en el tracto respiratorio inferior

análisis de orina

Un examen a fondo de las propiedades de la orina; se utiliza para determinar la presencia o ausencia de enfermedades

pronóstico

La predicción del resultado de una enfermedad por adelantado

torácico

En lo que respecta al pecho

osteomielitis

Una condición médica en la que los huesos y la médula ósea se inflaman

hiperestesia

Extra sensible en la naturaleza

meninges

El término para el tejido conectivo alrededor del cerebro y la columna vertebral

meningitis

Una condición médica en la que las meninges se inflaman

la presión sanguínea

La cantidad de presión aplicada por la sangre en las arterias.

paresis

Un tipo de parálisis que puede ser sólo leve; afecta la forma en que un animal es capaz de moverse

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