agosto 10, 2020

La narcolepsia y la cataplexia en los perros

Ataques de sueño y debilidad en los perros

La narcolepsia y la cataplexia son trastornos del sistema nervioso. La narcolepsia se produce cuando un animal sufre de excesiva somnolencia diurna, falta de energía o breves pérdidas de conciencia. Los episodios son breves y desaparecen por sí solos. La cataplejía se caracteriza por una parálisis muscular repentina sin pérdida de conciencia. El animal permanece alerta y puede seguir el movimiento con los ojos durante todo el episodio. La cataplejía es similar a la narcolepsia en que los episodios son espontáneos, breves y reversibles. Estos trastornos son relativamente comunes en los perros.

Síntomas y tipos

Un perro que tenga cualquiera de estas condiciones no siempre tendrá ninguna condición secundaria o subyacente relacionada con él. Un examen físico típicamente mostrará respuestas físicas y neurológicas normales, sin anormalidades obvias. Esta no es una enfermedad mortal, pero es una que requiere atención y conciencia. Los episodios narcolépticos y catapléjicos pueden durar desde varios segundos hasta 30 minutos, y suelen ocurrir cuando el perro está comiendo, jugando, excitado o en actividad sexual. Los momentos de mayor emoción juegan un papel importante en ambas condiciones y en el inicio de un episodio.

Durante un episodio narcoléptico, el perro afectado se derrumbará sobre su costado o estómago, sus músculos se aflojarán y todo movimiento físico cesará brevemente. Es como si el perro hubiera caído de repente en un sueño profundo. El movimiento de los ojos cerrados continúa, como si el perro estuviera en la etapa de sueño REM. Durante un episodio catapléctico, el perro está en un estado de parálisis, aunque sus ojos permanecen abiertos, y tiene control sobre el movimiento de sus ojos. El perro se mantiene consciente y atento a lo que sucede a su alrededor durante este tipo de episodios. Típicamente, el perro saldrá de un episodio en respuesta a otros estímulos externos, como cuando oye sonidos fuertes, o cuando se le acaricia.

Algunos de los síntomas habituales de la narcolepsia y la cataplexia son:

  • Rápido inicio de los episodios, sin aviso aparente de colapso inminente
  • La pérdida repentina de la conciencia
  • Parálisis de las extremidades, la cabeza y el torso
  • Los episodios duran desde varios segundos hasta 30 minutos
  • El movimiento de los ojos, las sacudidas musculares y los gemidos durante los episodios
  • Los episodios suelen terminar cuando son estimulados por caricias, ruidos fuertes, etc.

Causas

  • Herederos en Labrador retrievers, caniches, perros salchicha y Doberman pinschers
  • Posible implicación del sistema inmunológico
  • Trastorno de los nervios
  • Idiopático (desconocido)

Diagnóstico

Su veterinario le hará un examen físico completo, incluyendo un perfil químico de la sangre, un recuento sanguíneo completo, un análisis de orina y un panel de electrolitos para descartar cualquier enfermedad subyacente. Tendrá que hacer un historial completo de la salud de su perro, el inicio de los síntomas y los posibles incidentes que podrían haber precipitado esta condición. Si es posible registrar visualmente un ataque de narcoléptico o catapléjico, puede ayudarles a usted y a su veterinario a encontrar un patrón predecible que conduzca a los episodios. Si hay una actividad que parece provocar episodios de forma consistente, su veterinario intentará simular la actividad para que un episodio pueda ser observado de primera mano. También se puede realizar una prueba de cataplexia provocada por alimentos, ya que muchos animales con cataplexia tienen ataques mientras comen.

Tratamiento

Su veterinario tratará de determinar qué hay detrás de los episodios. Al encontrar los posibles patrones, como por ejemplo, actividades, alimentos o momentos del día particulares, podrá predecir con cierta seguridad cuándo tendrá un episodio su perro. Aunque es posible que no pueda prevenir los ataques episódicos de narcolepsia o catalepsia, puede reducir la frecuencia y la duración de los mismos. Estar atento a los pequeños signos de un episodio próximo y estar preparado para sacar suavemente a su perro del mismo puede ayudar a que el incidente pase rápidamente. Estos ataques pueden parecer graves, pero no son mortales. Su perro no sufre ni tiene dolor mientras está sufriendo este episodio neurológico, y no hay necesidad de preocuparse por si se atraganta con la comida y/o se le obstruyen las vías respiratorias si el episodio ocurre mientras está comiendo. Pero hay otras cuestiones de seguridad que hay que tener en cuenta. Si los episodios son frecuentes, se producen en situaciones vulnerables o son muy preocupantes, puede haber medicamentos que su veterinario puede recetar para ayudar a controlar la frecuencia o la duración de los ataques.

Vivir y gestionar

Si su perro tiene esta condición, usted querrá supervisar sus actividades cuando esté haciendo algo que pueda ponerlo en una posición vulnerable. La crianza, o la actividad sexual, puede provocar un nivel de excitación que puede causar un episodio, y la situación en sí misma coloca a su perro en una posición vulnerable. Otras situaciones en las que su perro puede sentirse emocionalmente abrumado son durante actividades tales como la caza, la natación y el ejercicio desatado, el juego en el parque y el encuentro con nuevas personas o animales. Si ese es el caso, usted necesitará estar consciente y en guardia para que su perro no se encuentre en una situación problemática. Se aconseja que mantenga a nuestro perro en el interior, o en un entorno seguro y cerrado, para que no corra el riesgo de ser atacado por animales o de otra manera.

análisis de orina

Un examen a fondo de las propiedades de la orina; se utiliza para determinar la presencia o ausencia de enfermedades

narcolepsia

Una condición médica en la que el sueño llega de forma incontrolada

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