julio 18, 2020

La cabeza presionando en los perros

Presionar la cabeza contra los objetos en los perros

La presión de la cabeza es una condición caracterizada por el acto compulsivo de presionar la cabeza contra una pared u otro objeto sin razón aparente. Esto indica generalmente un daño al sistema nervioso, que puede deberse a varias causas, entre ellas la enfermedad del prosencéfalo (en la que se dañan las partes del cerebro del antebrazo y el tálamo) y algunos tipos de intoxicación tóxica.

Esta condición puede afectar a los perros de cualquier raza o rango de edad.

Síntomas y tipos

El acto de presionar la cabeza es sólo un signo de la enfermedad del prosencéfalo, en la que se ven afectadas las partes del cerebro del antebrazo y del tálamo. Otros síntomas que pueden acompañar a esto incluyen el andar a paso compulsivo y el dar vueltas en círculos, cambios en el comportamiento aprendido (entrenado), convulsiones, reflejos dañados y problemas visuales. Algunos de estos síntomas pueden provocar lesiones, por ejemplo, llagas en los pies como resultado del marcapasos compulsivo, o lesiones en la cara y la cabeza como resultado de presionar la cabeza contra una superficie durante largos períodos de tiempo.

Causas

Hay una serie de razones por las que un perro puede sentir la compulsión de presionar su cabeza contra los objetos, dependiendo de la causa principal que está llevando a este síntoma. Las posibles causas pueden ser un trastorno metabólico, como la hiper o hiponatremia (demasiado o demasiado poco sodio en el plasma sanguíneo del cuerpo), un tumor primario o secundario (es decir, un tumor localizado en el cerebro frente a un tumor localizado en cualquier otra parte del cuerpo), o una infección del sistema nervioso, como la rabia o una infección por hongos. Otras causas pueden incluir traumatismos en la cabeza, como los causados por un accidente automovilístico, o por exposición a toxinas, como el plomo.

Diagnóstico

Uno de los principales procedimientos de diagnóstico en los casos de presión en la cabeza incluye un examen fúndico de la retina y otras estructuras en la parte posterior del ojo, que puede indicar enfermedades infecciosas o inflamatorias, así como irregularidades en el cerebro. Otras pruebas probables son las mediciones de la presión sanguínea para comprobar si hay presión sanguínea alta, y las tomografías computarizadas (TC) o las imágenes por resonancia magnética (IRM) del cerebro. El veterinario también incluirá un análisis de orina (que puede revelar un problema en el sistema metabólico) y pruebas de concentración de plomo en la sangre (que pueden indicar la presencia de toxinas en el sistema).

Tendrá que hacer una historia detallada de la salud de su perro, la aparición de los síntomas y los posibles incidentes que puedan haber precedido a esta condición.

Tratamiento

El cuidado depende de los síntomas que aparezcan y del diagnóstico que haga su veterinario. Los signos clínicos severos requerirán hospitalización y tratamiento inmediato. Las diferentes causas requieren un tratamiento diferente, y no se deben administrar medicamentos o terapias hasta que se haya llegado a un diagnóstico.

Vivir y gestionar

Las enfermedades específicas requieren diversos métodos de atención de seguimiento; sin embargo, la repetición de los exámenes neurológicos para vigilar el progreso suele ser el principal requisito.

tálamo

La parte del diencéfalo que es responsable de la transmisión de los impulsos sensoriales

retina

La capa del ojo que se encarga de recibir y procesar las imágenes

la presión sanguínea

La cantidad de presión aplicada por la sangre en las arterias.

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