diciembre 26, 2018

Inflamación de los ojos (coroides y retina) en los perros

Coriorretinitis en perros

La coriorretinitis es una afección médica que afecta a los ojos; el término se refiere a la inflamación de la coroides y la retina. La retina es una membrana en capas que recubre el globo ocular interno y que contiene las varillas, conos y células sensibles a la luz que convierten las imágenes en señales y envían mensajes al cerebro para permitir la visión. La coroides se encuentra inmediatamente debajo de la retina y forma parte de la capa media del globo ocular que contiene los vasos sanguíneos. La coroides también se llama uvea posterior, que es toda la capa media del globo ocular que contiene los vasos sanguíneos. La úvea está compuesta por el iris (la parte coloreada o pigmentada del ojo), el cuerpo ciliar (el área entre el iris y la coroides) y la coroides. La propagación de la inflamación puede provocar la separación de la parte posterior del ojo (retina) de la parte vascular subyacente del globo ocular (coroides); una afección conocida como desprendimiento de retina. La coriorretinitis puede ser un signo de una enfermedad generalizada (sistémica), por lo tanto, es importante realizar pruebas de diagnóstico apropiadas.

Los perros con síndrome uveodermatológico (una enfermedad mediada por el sistema inmunológico que causa inflamación del ojo y pérdida de la visión clara, junto con pérdida de pigmento en la piel y blanqueamiento del cabello) también pueden presentarse como inflamación en la parte frontal del ojo, incluyendo el iris. En el caso de una afección uveodermatológica, la inflamación de la piel (dermatitis) también requerirá tratamiento. El síndrome uveodermatológico es más probable que ocurra en Akitas, Chow Chows y Huskies siberianos. Una enfermedad mediada por el sistema inmunológico requiere terapia de por vida para controlar la inflamación de la coroides y la retina.

Otras causas de coriorretinitis son las infecciones micóticas generalizadas, conocidas como micosis, que son más comunes en perros grandes de razas de caza; y un trastorno ocular específico de la raza Borzoi con múltiples áreas de acumulación de líquido en la retina (denominado edema retiniano) o pérdida de tejido en la coroides y la retina (atrofia coriorretiniana), lo que provoca el deterioro de la retina, causando zonas pigmentadas e hiperreflexivas (denominadas coriorretinopatía de Borzoi). El glaucoma secundario, en el que la presión dentro del ojo aumenta como consecuencia de la inflamación en el ojo, también puede ser una complicación relacionada con la inflamación, y también requerirá tratamiento.

Síntomas y tipos

La coriorretinitis no suele ser dolorosa, excepto cuando la parte frontal del ojo, incluido el iris, se ve afectada. Algunos de los síntomas que pueden apuntar a la coriorretinitis incluyen anormalidades vítreas, que pueden manifestarse como lagrimeo, sangrado, o mostrar evidencia de que el vítreo se licua (el vítreo es el material transparente y gelatinoso que llena la parte posterior del globo ocular entre el cristalino y la retina). Una afección que suele observarse en los perros es la invasión del ojo por las larvas de mosca. Los tractos de las larvas migratorias se pueden ver cuando se examina el ojo con un oftalmoscopio.

Los cambios en la apariencia de la retina cuando se examina con un oftalmoscopio pueden incluir cambios en el color, áreas más oscuras o claras, cicatrices y cambios en el contorno/superficie de la retina. Un examen minucioso puede mostrar pocas o pequeñas lesiones.

Causas

Las condiciones que pueden llevar a la coriorretinitis son variadas, como puede ver en la siguiente lista. Su veterinario necesitará considerar las causas biológicas, químicas y genéticas, por nombrar sólo algunas. También existe la posibilidad de que no se encuentre la causa de la afección, en cuyo caso se clasificará como idiopática (de origen desconocido) en la naturaleza.

  • Parásitos
  • Infecciones micóticas
  • Infección bacteriana (por ejemplo, Rickettsia)
  • Infecciones virales (por ejemplo, el virus del moquillo canino, el virus de la rabia y el virus del herpes, que es poco común y se observa generalmente en los cachorros recién nacidos)
  • Infecciones por algas (infección de plantas acuáticas, típicamente de plantas que crecen en agua estancada)
  • Infección del protozoario
  • Enfermedad autoinmune
  • Predisposición genética
  • Metabólico
  • Cáncer
  • Infección generalizada, como intoxicación sanguínea o bacterias en la sangre
  • Toxicidad (por ejemplo, intoxicación por anticongelante o reacciones adversas a medicamentos)
  • Traumatismo físico

Diagnóstico

Su veterinario usará herramientas de diagnóstico que son invasivas y no invasivas para hacer un diagnóstico correcto de la coriorretinitis. Los métodos no invasivos incluirán la medición de la presión arterial de su mascota, el examen de una gran área de la retina con oftalmoscopia indirecta (un instrumento utilizado para ver la estructura interior del ojo mediante el uso de un espejo reflector de luz), o el uso de la oftalmoscopia directa para un examen más detallado de las áreas afectadas del ojo. Si los resultados no son concluyentes en ese momento, la necesidad de procedimientos invasivos se convertirá en un factor para determinar la causa de la coriorretinitis.

Su veterinario puede hacer un diagnóstico examinando una muestra de líquido del ojo, que será un procedimiento bastante simple, o puede ser necesario un examen más profundo, en cuyo caso su médico querrá tomar una muestra de líquido cefalorraquídeo (también llamado líquido cefalorraquídeo, el líquido que baña el cerebro y la columna vertebral) para buscar una infección, o una indicación de enfermedad del sistema nervioso central o neuritis óptica. El líquido cefalorraquídeo se extrae a través de un procedimiento llamado punción lumbar, en el que se inserta una aguja en las vértebras de la columna vertebral y se permite que el líquido se acumule en un vial. La muestra se envía luego a un laboratorio para su análisis. Es un procedimiento bastante rápido, pero su mascota tendría que ser sedada y podría ser afectada por el resto del día después.

Tratamiento

El tratamiento dependerá de la condición física del paciente, pero generalmente es ambulatorio.

Vivir y gestionar

Las posibles complicaciones a largo plazo de la coriorretinitis incluyen ceguera permanente, cataratas, glaucoma y dolor ocular crónico. En el peor de los casos, la muerte puede ser secundaria a una enfermedad sistémica.

El curso esperado y el pronóstico de la coriorretinitis está bien guardado para retener la visión, dependiendo de la cantidad de retina afectada y de la causa subyacente. Los déficits visuales o la ceguera pueden ser una complicación permanente si se destruyen grandes áreas de la retina. Las enfermedades focales y multifocales no afectan de forma notable la visión de forma permanente, pero dejan cicatrices en los ojos del animal.

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