agosto 25, 2020

Inflamación de los discos vertebrales en los perros

Discopondilitis en perros

La discondilitis es la inflamación de los discos vertebrales debido a una infección causada por la invasión de bacterias u hongos. En los perros, como en otros vertebrados, la columna vertebral está compuesta por una serie de huesos vertebrales. Estos huesos mantienen la estructura del cuerpo y protegen la médula espinal, que está anidada en la columna vertebral. Entre cada vértebra hay estructuras llamadas discos. Estos amortiguadores redondos y cartilaginosos sostienen un núcleo de gel fibroso, que permite el movimiento normal de las vértebras sin que los huesos vertebrales se rocen entre sí.

Las infecciones llegan más comúnmente a los discos intervertebrales a través de la sangre. Menos común es la infección debido a fracturas o abscesos locales. Debido a la proximidad de la médula espinal, muchos de los síntomas que se observan en los animales afectados están relacionados con el sistema nervioso.

Los perros de raza grande y gigante, incluyendo los pastores alemanes y los grandes daneses, están en mayor riesgo que otras razas. Además, los perros machos tienen el doble de posibilidades de desarrollar esta condición que las hembras.

Síntomas y tipos

La parálisis puede ocurrir en algunos perros, especialmente en aquellos que no han sido tratados. Otros síntomas comunes vistos en perros que sufren de discopondilitis incluyen:

  • Dolor de espalda
  • Dificultad para pararse y saltar
  • Caminata rígida
  • Caminata descoordinada
  • Debilidad en las extremidades
  • Cojera
  • Fiebre

Causas

  • Infecciones bacterianas
  • Infecciones fúngicas
  • Cirugía
  • Heridas de mordeduras
  • Fractura
  • Lesión en la espalda o la columna vertebral
  • Absceso cerca del sitio de la inflamación

Diagnóstico

El veterinario le hará un examen físico completo a su perro, teniendo en cuenta los antecedentes de los síntomas y los posibles incidentes que podrían haber llevado a esta condición. Después del examen físico inicial, su veterinario ordenará pruebas de laboratorio de rutina, incluyendo un recuento sanguíneo completo, un perfil bioquímico y un análisis de orina. Estas pruebas pueden ser de valor para determinar la presencia de cualquier infección que pueda ser la causa principal de esta enfermedad. Su veterinario también tomará muestras de sangre y orina para su cultivo en el laboratorio con el fin de identificar las bacterias u hongos causantes. Las pruebas de sensibilidad a las drogas también pueden ayudar a su veterinario a seleccionar la(s) droga(s) más efectiva(s) para su perro, de manera que la infección subyacente sea tratada apropiadamente.

Los estudios radiográficos ayudarán a su veterinario a determinar la ubicación del disco inflamado, así como el alcance del problema en su perro. Las radiografías de la columna vertebral normalmente revelarán el daño en la vértebra y las estructuras adyacentes que se han producido debido a la infección. El desplazamiento y el colapso de los discos intervertebrales (entre los huesos de las vértebras) también serán evidentes en las radiografías de la columna. Para una evaluación más detallada y concisa se pueden utilizar estudios radiográficos más específicos, como la mielografía, la tomografía computarizada (TC) y la resonancia magnética (RM).

La mielografía es un tipo de técnica radiográfica que utiliza una sustancia inyectable que contrastará adecuadamente en un dispositivo de rayos X, en efecto, «iluminando» el área interna que se va a examinar. Esta técnica mínimamente invasiva puede permitir al médico detectar anomalías de la médula espinal, haciendo visibles las compresiones en la médula espinal, especialmente en aquellos casos en los que puede ser necesaria la cirugía. Su veterinario también puede utilizar la tomografía computarizada o la resonancia magnética (MRI) si las radiografías y las imágenes de mielografía normales no proporcionan los detalles necesarios.

Tratamiento

Si su perro sufre un dolor intenso o la afección ha causado un aparente déficit neurológico, su veterinario puede recomendar la hospitalización para cuidados y tratamiento intensivos. Si la afección es todavía relativamente reciente, su perro puede ser tratado médicamente de forma ambulatoria. En otros casos, cuando el disco y/o la médula espinal se han visto gravemente afectados, puede ser necesaria una cirugía para disminuir la presión sobre la médula espinal. Durante la cirugía, el veterinario extraerá cualquier tejido y líquido infectado, y también puede extraer una porción del hueso vertebral afectado si es necesario. Se pueden usar antibióticos para controlar las infecciones residentes y se pueden usar analgésicos para controlar el dolor asociado con esta enfermedad.

Vivir y gestionar

Mientras su perro se recupera, puede ayudar a mantenerlo cómodo proporcionando una superficie suave, seca y bien acolchada en un lugar tranquilo de la casa. El reposo en jaula puede ser adecuado en estas circunstancias, tanto para evitar que el perro se mueva y se agrave el problema, como para protegerlo de otros (otras mascotas, niños, etc.). Dondequiera que ponga a su perro, anímelo a que se mueva lo menos posible colocando su comida cerca. Asegúrese de controlar a su perro a lo largo del día.

Dado que su perro necesitará descansar mucho mientras se cura de la lesión o infección, deberá asegurarse de que no permanezca en la misma posición durante demasiado tiempo, cambiando de posición a lo largo del día para evitar que se desarrollen úlceras debido a un descanso prolongado en la misma postura corporal. Observe la respuesta de su perro al tratamiento e informe a su veterinario si nota algo anormal. Si su perro tiene muchas dificultades para moverse, puede que tenga que llevarlo al exterior para aliviar su vejiga y sus intestinos. De lo contrario, reduzca al mínimo los viajes al aire libre, con paseos lentos cerca de la casa.

Su veterinario necesitará ver a su perro para una evaluación de seguimiento, para asegurarse de que el sitio está sanando correctamente. La respuesta al tratamiento médico y quirúrgico es variable en los diferentes pacientes animales dependiendo de la edad, raza, tamaño y otras consideraciones.

El tratamiento completo con antibióticos es obligatorio para el éxito del tratamiento y la erradicación de la infección. A menudo, los síntomas vuelven a aparecer poco después de comenzar la medicación, pero esto no significa que la infección se haya erradicado completamente. Si se interrumpe el tratamiento prematuramente, los síntomas reaparecerán, quizás incluso peor que antes. Si a su perro se le ha recetado medicación para el dolor, siga estrictamente las indicaciones de su veterinario. Una de las causas más evitables de muerte de mascotas se debe al exceso de medicación.

vertebrados

Término utilizado para referirse a los animales que tienen una columna vertebral o espina dorsal, incluyendo peces y mamíferos

vértebra

Un hueso en la columna vertebral

mielografía

El estudio de la columna vertebral después de la inyección del tinte

marcha

El término utilizado para describir el movimiento de un animal

análisis de orina

Un examen a fondo de las propiedades de la orina; se utiliza para determinar la presencia o ausencia de enfermedades

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