noviembre 4, 2018

Inflamación crónica del ano, recto o perineo en perros

Fístula perianal en perros

La fístula perianal es un trastorno en el que el ano, el recto y la región perineal de un perro o un gato están inflamados e irritados. Este trastorno a menudo es doloroso para el animal, así como progresivo.

Tanto los perros como los gatos son susceptibles a las fístulas perianales.

Síntomas

Algunos de los síntomas comunes pueden incluir:

  • Diarrea
  • Anorexia
  • Pérdida de peso
  • Estreñimiento
  • Incapacidad para controlar los intestinos (incontinencia fecal)
  • Ulceraciones en la región perianal

Causas

Las causas de la inflamación aún no se han definido claramente. La condición médica ocurre en todas las razas y no es más propensa en ninguno de los dos sexos, pero se puede encontrar comúnmente en perros machos que no han sido castrados.

Se cree que los perros con una base de cola ancha, o los que la llevan baja, tienen inflamación en la región perianal porque tiene menos ventilación. También hay una mayor incidencia de este tipo de inflamación en los perros que tienen glándulas sudoríparas en la región.

Diagnóstico

Los análisis de sangre suelen mostrar resultados normales, por lo que los veterinarios a menudo buscan inflamación, hinchazón, infección y cualquier signo de bacterias en la región perianal del perro. En casos más graves, se realizará una biopsia del área.

Tratamiento

La mayoría de las opciones de tratamiento se realizan actualmente de forma ambulatoria. El empacado caliente del área puede ayudar, así como la terapia con agua calmante (hidroterapia) o la limpieza del área de la herida para prevenir la infección. La dieta del perro también puede modificarse para incluir más fibra, lo que permite que las heces sean más blandas y que haya menos dolor y molestias cuando se eliminan los desechos corporales. Además, los ablandadores fecales pueden recomendarse como un suplemento dietético para el perro.

Si las opciones de tratamiento tradicionales no tienen éxito, se puede requerir cirugía y se utiliza para extirpar cualquier tejido inflamado o dañado. En algunos casos raros, se recomendará la amputación de la cola del perro para reducir la inflamación y la probabilidad de una afección recurrente. Los medicamentos para ayudar en la reducción y la infección son comúnmente prescritos, así como para ayudar en la curación.

Vivir y gestionar

Existen varias complicaciones posibles del tratamiento, incluyendo:

  • Pérdida de peso
  • Recurrencia
  • Incontinencia fecal
  • Gas (flatulencia)
  • Incapacidad para sanar

Es importante controlar el progreso del animal, para asegurarse de que se está curando y de que no tiene ninguna complicación grave después del tratamiento.

Prevención

Actualmente no existen medidas preventivas para esta condición médica.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *