noviembre 12, 2018

Inflamación corneal (queratitis no ulcerosa) en perros

Queratitis no ulcerosa en perros

La queratitis no ulcerosa es cualquier inflamación de la córnea que no retiene la mancha de fluoresceína, un tinte que se utiliza para identificar las úlceras de la córnea. La queratitis es el término médico que se le da a la inflamación de la córnea, la capa externa transparente de la parte frontal del ojo. Si la capa superior de la córnea ha sido alterada (como con una úlcera), el tinte entrará en las capas inferiores de la córnea y causará una mancha temporal que brilla bajo una luz ultravioleta; en la queratitis no ulcerosa, la capa superior de la córnea no se interrumpe, por lo que no entra ningún tinte en las capas inferiores de la córnea.

En la inflamación superficial a largo plazo de la córnea (queratitis), también conocida como pannus, puede haber una susceptibilidad hereditaria en el pastor alemán y el Tervuren belga.

La inflamación superficial a largo plazo de la córnea puede ocurrir a cualquier edad, pero el riesgo es mayor entre los cuatro y siete años de edad. Existen diferentes formas que la queratitis no ulcerosa puede tomar. La inflamación caracterizada por la presencia de pigmento que se deposita en la córnea se observa a veces en perros de nariz corta, de cara plana (braquicefálicos), y puede ocurrir a cualquier edad. En estos casos, la inflamación de la córnea puede deberse a la exposición a irritantes transmitidos por el aire, a causa de una afección en la que los párpados no se cierran completamente y en la que hay deficiencias en la película lagrimal. Otras causas posibles incluyen pliegues prominentes de piel alrededor de la nariz, o pestañas anormales que se vuelven hacia adentro contra la córnea (entropión), lo cual ha sido notablemente identificado en pugs, Lhasa apsos, shih tzus, y Pekinés.

La inflamación que afecta el área donde la córnea (parte clara del ojo) y la esclerótica (parte blanca del ojo) se juntan, y caracterizada por la presencia de nódulos, puede ocurrir en cualquier raza, pero es más probable que afecte a los cocker spaniels, galgos, collies y perros pastores de Shetland. Esta forma puede ocurrir a cualquier edad, pero a veces varía según la raza. En los collies, la edad promedio de ocurrencia es entre tres y cuatro años.

El ojo seco se observa a menudo en las razas de nariz corta y cara plana (braquicéfala), en particular los cocker spaniels, los bulldogs ingleses, los Lhasa apsos, los shih tzus, los pugs, los terriers blancos de West Highland, los pekineses y los Cavalier King Charles spaniels. Esta afección generalmente se diagnostica en perros de mediana edad o de edad avanzada.

Aunque la predilección por la raza parece jugar un papel, no existe una base genética comprobada en los perros que se haya encontrado hasta ahora. Sin embargo, se ha comprobado que la ubicación geográfica juega un papel importante, ya que los animales que viven a mayor altitud parecen estar en mayor riesgo.

Síntomas y tipos

  • Inflamación superficial prolongada (crónica) de la córnea
    • Usualmente involucra ambos ojos Lesiones simétricas de color blanco rosáceo con pigmentación variable
    • Generalmente se observa en la parte externa y/o inferior de la córnea
    • Los terceros párpados pueden verse afectados y aparecer engrosados o despigmentados.
    • Los depósitos de lípidos blancos (un grupo de compuestos que contienen grasas o aceites) pueden estar presentes en el borde adyacente de la córnea.
    • Puede llevar a la ceguera en la enfermedad avanzada
  • Inflamación caracterizada por la presencia de pigmento que se deposita en la córnea Aparece como una decoloración difusa de color marrón a negro de la córnea.
    • A menudo asociado con la invasión de los vasos sanguíneos en el tejido de la córnea o la cicatrización.
  • Inflamación que generalmente involucra el área donde la córnea (parte clara del ojo) y la esclerótica (parte blanca del ojo) se juntan.
    • Se caracteriza por la presencia de nódulos
    • Usualmente involucra ambos ojos; lesiones de color rosado a tostado de la parte externa de la córnea.
    • Puede ser de lenta a rápidamente progresiva
    • Los depósitos blancos y la invasión de los vasos sanguíneos en el tejido corneal pueden ocurrir en el tejido corneal adyacente.
    • Los terceros párpados pueden parecer engrosados
  • Ojo seco
    • Resultados variables
    • puede comprometer uno o ambos ojos
    • La secreción de los ojos puede contener moco y/o pus
    • Enrojecimiento de los tejidos húmedos del ojo
    • Intrusión de los vasos sanguíneos en el tejido de la córnea
    • Pigmentación
    • Cicatrices variables
  • Decoloración variable de la córnea
  • Molestia ocular variable

Causas

  • Se presume que la inflamación superficial a largo plazo de la córnea es inmune a las altas altitudes y la radiación solar aumenta la probabilidad y la gravedad de la enfermedad.
  • Inflamación caracterizada por la presencia de pigmento que se deposita en la córnea como consecuencia de una irritación corneal prolongada.
  • Posibles afecciones oculares subyacentes primarias
  • Se asocia con mayor frecuencia a la exposición a la enfermedad de la córnea y al ojo seco.
  • La inflamación suele afectar el área donde la córnea (parte clara del ojo) y la esclerótica (parte blanca del ojo) se juntan, y se presume que se caracteriza por la presencia de nódulos.
  • El ojo seco suele ser causado por una inflamación mediada por el sistema inmunológico de la glándula que produce lágrimas.

 

Diagnóstico

Su veterinario le realizará un examen físico y oftalmológico completo a su gato, teniendo en cuenta los antecedentes de los síntomas y los posibles incidentes que puedan haber provocado esta afección. Será necesario realizar un cultivo del líquido en el ojo. La queratitis infecciosa es generalmente fácil de diagnosticar porque es típicamente ulcerativa y dolorosa, lo que la distingue de la queratitis no ulcerativa. Si el problema es un tumor, la córnea y la esclerótica rara vez se ven afectadas. Por lo general, los síntomas sólo estarán en un lado. El cultivo de las células del líquido confirmará el diagnóstico y requerirá un análisis adicional del tejido ocular afectado. Se realizará una biopsia de la córnea si hay nódulos o si se sospecha la presencia de cáncer.

Tratamiento

Su perro sólo tendrá que ser hospitalizado si no responde adecuadamente a la terapia médica. Por lo general, la atención ambulatoria es suficiente. La radioterapia se puede prescribir para la inflamación superficial a largo plazo de la córnea. La radioterapia y la crioterapia (una técnica de congelación que se utiliza para extraer el tejido enfermo) también pueden prescribirse para la inflamación caracterizada por la presencia de pigmento que se deposita en la córnea.

La inflamación superficial a largo plazo (crónica) de la córnea puede requerir la extirpación quirúrgica de la superficie de la córnea, pero sólo se realiza si la afección es grave; generalmente es innecesaria. Incluso si se realiza una cirugía, se requerirá un tratamiento médico indefinido para prevenir la recurrencia.

La inflamación que se caracteriza por la presencia de pigmento que se deposita en la córnea también puede requerir la extirpación quirúrgica de la superficie de la córnea, pero puede realizarse sólo después de corregir la causa subyacente inicial. La cirugía es el último recurso y se utiliza sólo en casos graves en los que la inflamación amenaza la visión del perro.

La inflamación que involucra el área donde la córnea y la esclerótica se unen, y que se caracteriza por la presencia de nódulos, puede requerir la extirpación quirúrgica de la superficie de la córnea. Por lo general, esto es innecesario y sólo resuelve temporalmente los signos clínicos; aún así, se requerirá tratamiento médico.

Si el diagnóstico es ojo seco, su veterinario puede mover quirúrgicamente el conducto desde la glándula salival parótida hasta el ojo, en cuyo caso la saliva compensará la falta de lágrimas, proporcionando la humedad necesaria. La cirugía también puede ser necesaria para cerrar parcialmente los párpados.

Existen medicamentos que su veterinario puede prescribir como parte del régimen de tratamiento para las diversas formas de esta afección y para aliviar las molestias.

Prevención

La inflamación superficial a largo plazo de la córnea en perros es más probable que ocurra a grandes altitudes con luz solar intensa.

Vivir y gestionar

Su veterinario querrá realizar exámenes oculares periódicos para evaluar la eficacia del tratamiento. Su médico establecerá un programa de seguimiento para ver a su perro a intervalos de una o dos semanas, alargando gradualmente el intervalo siempre y cuando su perro permanezca en remisión, o que los signos clínicos se resuelvan. En casos graves, su perro puede tener molestias oculares continuas, algunos defectos visuales y, en algunos casos, puede incluso sufrir ceguera permanente.

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