julio 11, 2020

Infección por hongos (Aspergilosis) en perros

Aspergilosis en perros

La aspergilosis es una infección micótica oportunista causada por el Aspergillus, una especie de moho común que se encuentra en todo el medio ambiente, incluyendo el polvo, la paja, los recortes de hierba y el heno. Una «infección oportunista» se produce cuando un organismo, que generalmente no causa enfermedad, infecta a un perro. Sin embargo, en el caso de la aspergilosis, sí lo hace porque el sistema inmunológico y/o el cuerpo del animal doméstico está debilitado por alguna otra enfermedad.

Hay dos tipos de infección por Aspergillus, nasal y diseminada. Ambos tipos pueden ocurrir en gatos y perros, pero ocurren con más frecuencia en los perros. Los perros adultos jóvenes con cabeza y nariz largas (conocidos como razas dolicocéfalas) y los perros con cabeza y nariz de longitud media (conocidos como razas mesatocéfalas) también son más susceptibles a la forma nasal de la aspergilosis. La versión diseminada de la enfermedad parece ser más común en los pastores alemanes.

La condición o enfermedad descrita en este artículo médico puede afectar tanto a los perros como a los gatos. Si desea saber más sobre cómo esta enfermedad afecta a los gatos, por favor visite esta página en la biblioteca de salud de MascotaWiki.

Síntomas y tipos

Hay dos tipos de infecciones por Aspergillus. La primera es la forma nasal, en la que la infección se localiza en la nariz, los conductos nasales y los senos frontales. Se cree que esto se desarrolla a partir del contacto directo con el hongo a través de la nariz y los senos nasales. Por ejemplo, si un animal está afuera y alrededor de polvo y recortes de pasto, el hongo puede entrar por el revestimiento húmedo de la nariz. El segundo tipo de infección por Aspergillus es diseminado, lo que significa que está más extendido y no sólo se encuentra en la zona nasal. No se sabe con certeza cómo entra esta forma en el cuerpo.

Los síntomas de la aspergilosis nasal incluyen estornudos, dolor nasal, sangrado de la nariz, reducción del apetito, nariz visiblemente hinchada y secreción nasal a largo plazo de la(s) fosa(s) nasal(es), que puede(n) contener moco, pus y/o sangre. En algunos casos, también puede producirse una pérdida de pigmento o tejido en la superficie de la piel.

Los síntomas de la aspergilosis diseminada en los perros pueden desarrollarse de forma repentina o lenta durante un período de varios meses, e incluyen dolor de columna o cojera debido a una infección, y causan inflamación de la médula ósea y los huesos del animal. Otros signos que no son específicos de la enfermedad incluyen fiebre, pérdida de peso, vómitos y anorexia.

Causas

La aspergilosis es una infección causada por el hongo Aspergillus, que se encuentra comúnmente en el medio ambiente en sustancias como el polvo, el heno y la hierba. La forma nasal de la enfermedad suele observarse en perros de exterior y de granja porque allí se expone con mayor frecuencia a las sustancias en las que se encuentra el hongo Aspergillus.

Como infección oportunista, un animal sólo puede contraer Aspergilosis si su sistema inmunológico ya está debilitado. Los perros que exhiben inmunodeficiencia, una incapacidad para producir una respuesta inmunológica normal, corren un mayor riesgo.

Diagnóstico

Los procedimientos de diagnóstico varían dependiendo de si el caso es nasal o diseminado. En caso de sospecha de aspergilosis nasal, se puede esperar un análisis de los hisopos nasales, cultivos fúngicos de la secreción nasal y una rinoscopia, es decir, la inserción de un pequeño endoscopio de fibra óptica en la nariz para examinar el interior de la nariz y sus revestimientos de moco. Los síntomas de la aspergilosis diseminada son en su mayoría inespecíficos y por lo tanto más difíciles de diagnosticar. Las pruebas pueden incluir un análisis de orina y rayos X para examinar la columna vertebral.

Tratamiento

El tratamiento varía dependiendo de si la enfermedad es nasal o diseminada. La principal opción de tratamiento para los perros con aspergilosis nasal es la administración de un fármaco antimicótico directamente en la nariz y las vías nasales del paciente, mientras éste se encuentra bajo anestesia. Los casos diseminados en perros son difíciles de tratar y rara vez se curan. Los medicamentos antimicóticos se administran generalmente para tratar los síntomas y pueden curar la afección.

Vivir y gestionar

La continuación del tratamiento depende del tipo y la gravedad de la aspergilosis. Los perros con la versión nasal deben ser monitoreados para reducir la secreción nasal, mientras que aquellos con la enfermedad diseminada necesitan ser monitoreados con análisis de orina y por medio de rayos X cada uno o dos meses.

Prevención

La buena salud general ayudará a asegurar un sistema inmunológico fuerte y saludable para evitar esta enfermedad oportunista. Mantener a los perros en el interior puede ser útil, ya que limitará el acceso a recortes de hierba, heno, paja y otras sustancias donde se puede encontrar el hongo Aspergillus.

Ver también

pus

Un producto hecho de fluido, desechos de células y células

oportunista

La capacidad de crear una enfermedad en la que normalmente no se encontraría, normalmente debido a una debilidad poco oportuna o improbable

cojera

Cualquier tipo de dolor o sensibilidad o falta de solidez en los pies o las piernas de los animales

dolicocéfalo

Una cabeza larga, normalmente muy estrecha como un galgo

moco

Un tipo de baba que se compone de ciertas sales, células o leucocitos

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