octubre 19, 2018

Infección bacteriana (pielonefritis) de los riñones en los perros

Pielonefritis en perros

La pielonefritis es una infección bacteriana de la pelvis renal, la parte del uréter en forma de embudo en el riñón del perro.

Normalmente, si se produce pielonefritis, se debe a una alteración de las defensas del perro: movimiento ureteral, suministro de sangre a los riñones o las válvulas de colgajo que se encuentran entre el riñón y los uréteres.

La pielonefritis también se puede desarrollar debido a cálculos renales o cuando los microbios suben hacia arriba, propagando una infección del tracto urinario inferior al tracto urinario superior. La obstrucción de un riñón o uréter infectado puede llevar a complicaciones más graves: sepsis, una infección bacteriana de la sangre; o urosepsis, una infección de la sangre resultante de la descomposición de la orina que es forzada al torrente sanguíneo.

La condición descrita en este artículo médico puede afectar tanto a perros como a gatos. Si desea saber cómo afecta la pielonefritis a los gatos,

Síntomas y tipos

  • Fiebre
  • Dificultad para orinar
  • Sangre en la orina
  • Orina con mal olor
  • Orina descolorida
  • Sed frecuente (polidipsia)
  • Poliuria (micción frecuente)
  • Dolor abdominal o lumbar

Causas

Escherichia coli y Staphylococcus spp. son las causas bacterianas más comunes de infección. Otras bacterias que pueden llevar a la pielonefritis son Proteus, Streptococcus, Klebsiella, Enterobacter y Pseudomonas spp. que infectan comúnmente el tracto urinario inferior, pero que pueden ascender al tracto urinario superior del gato.

Diagnóstico

Su veterinario le realizará un examen físico completo a su perro, incluyendo un perfil químico de la sangre, un conteo sanguíneo completo, un análisis de orina y un panel de electrolitos.

Si su perro ya tiene una infección del tracto urinario inferior, esto lo predispone a padecer pielonefritis. El veterinario puede realizar una ecografía o una radiografía de las vías urinarias (urografía excretora) para diferenciar entre una infección de las vías urinarias inferiores y una pielonefritis.

El diagnóstico definitivo requiere urocultivos obtenidos de la pelvis renal (parte del uréter en forma de embudo en el riñón) o parénquima o, como último recurso, histopatología a partir de una biopsia renal.

Una muestra de líquido de la pelvis renal, usando un procedimiento llamado pielocentesis, también se puede realizar a través de la piel (percutáneamente) usando guía por ultrasonido, o durante una cirugía exploratoria. También se puede obtener una muestra para cultivo de la pelvis renal. Si el perro tiene cálculos renales, será necesaria una incisión en el riñón del perro (una nefrotomía) para obtener una muestra del mineral.

Tratamiento

Los antibióticos se pueden prescribir inicialmente, y se cambiarán, si es necesario, de acuerdo con los resultados del urocultivo y el perfil de sensibilidad del perro. La cirugía debe considerarse si su perro tiene pielonefritis en el tracto urinario superior o si el tracto urinario está obstruido.

Si hay cálculos renales, se debe realizar una cirugía para eliminarlos, a menos que el veterinario descubra que los cálculos se pueden eliminar disolviéndolos mediante un cambio de dieta (esto sólo funciona para los cálculos renales de estruvita) o mediante el uso del tratamiento con ondas de choque para fragmentarlos y permitir que salgan del cuerpo del animal.

Vivir y gestionar

Para asegurarse de que se está progresando, su veterinario programará una cita de seguimiento y realizará un análisis de orina y cultivos de orina en su perro una semana después de que haya comenzado el tratamiento con antibióticos. Estas pruebas se repiten una vez que el ciclo de antibióticos ha terminado, a la una y a las cuatro semanas, para asegurarse de que el perro no esté en remisión.

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