agosto 25, 2020

Gripe estomacal con diarrea sanguinolenta en perros

La gastroenteritis hemorrágica se identifica por la sangre en el vómito y/o en las heces, a menudo debido a una enfermedad de origen alimentario. Debido a que es un trastorno grave que puede ser potencialmente mortal, se requiere atención veterinaria inmediata.

Síntomas

El vómito continuo y/o la diarrea son los síntomas más comunes. Otros síntomas incluyen:

  • Letargo
  • Desamparo
  • Anorexia
  • Pérdida de peso
  • Pérdida de fluidos
  • Desequilibrio de electrolitos
  • Deshidratación
  • Hemoconcentración
  • Shock hipovolémico

Causas

La gastroenteritis infecciosa es causada por patógenos (agentes infecciosos). Algunos de los patógenos más comúnmente asociados con la gastroenteritis infecciosa incluyen:

  • Bacterias (por ejemplo, Campylobacter, Salmonella, E. coli, Clostridia)
  • Virus (por ejemplo, Parvovirus, moquillo canino)
  • Hongos (por ejemplo, Aspergillus, Penicillium, Fusarium)
  • Parásitos (por ejemplo, lombrices, anquilostomas, tenias, lombrices de látigo, coccidios)

E. coli, Salmonella y Corynebacterium son los patógenos intestinales más importantes porque pueden pasar de un animal a un humano o viceversa. Las infecciones por salmonela también son importantes debido a su asociación con los trastornos reproductivos.

Los cambios repentinos en la dieta y/o las toxinas alimentarias pueden causar irritación y/o afectar al sistema inmunológico. La gastroenteritis eosinofílica, una forma crónica de la enfermedad, se ha asociado a los alérgenos de la comida para perros. La gastroenteritis también puede observarse debido a la irritación causada por el estrés, las toxinas, la obstrucción física, las úlceras y los trastornos abdominales.

La gastroenteritis no es específica de ninguna raza o género, sin embargo, los perros de razas pequeñas son más propensos a la gastroenteritis infecciosa.

Diagnóstico

Puede ser difícil identificar la causa de la gastroenteritis. Por lo tanto, es posible que se requieran procedimientos diagnósticos invasivos si los procedimientos diagnósticos de rutina no tienen éxito.

Un breve resumen de los procedimientos de diagnóstico:

Historial médico:

  • Obstrucción física, tumores, úlceras, bloqueo intestinal, etc.
  • Información sobre la gravedad, la progresión y la magnitud de los vómitos y la diarrea
  • El registro de vacunación puede ayudar a descartar una infección parvoviral

Observaciones físicas:

  • Una prueba cutánea para determinar la presencia y el alcance de la deshidratación
  • Una palpación abdominal para comprobar el dolor abdominal y/o la obstrucción abdominal
  • Un examen de las membranas mucosas para determinar las pérdidas hemorrágicas
  • La función cardiovascular proporciona información sobre la deshidratación y/o la pérdida de sangre
  • Observación visual del vómito y/o las heces para determinar si hay sangre presente

Análisis de sangre/bioquímicos de rutina:

  • Datos de volumen celular empaquetado (hematocrito) para confirmar la gastroenteritis hemorrágica
  • Pruebas bioquímicas (por ejemplo, hígado, riñón, proteína en sangre y azúcar en sangre)

Estudio fecal:

  • Ensayos culturales para identificar cualquier posible organismo microbiológico o parasitario

Radiografías/endoscopia:

  • Para localizar cualquier obstrucción física potente, tumor, úlcera, bloqueo intestinal, etc.

Tratamiento

En la mayoría de los casos, los perros se recuperan y responden muy bien. Sin embargo, el curso del tratamiento depende de la causa subyacente de la condición. A continuación se ofrece un breve resumen del tratamiento:

  • Las terapias de fluidos y electrolitos son importantes, especialmente en casos de gastroenteritis hemorrágica.
  • La terapia antibiótica puede estar restringida a los animales con infecciones sistémicas.
  • La terapia de corticoesteroides es útil en casos de shock. Normalmente el shock hipovolémico se desarrolla debido a la deshidratación.
  • Los medicamentos para perros que calman el intestino y unen agentes nocivos también pueden utilizarse en la terapia de apoyo.

  • Las infecciones parasitarias se tratan con antihelmínticos.
  • La obstrucción física, las úlceras y los tumores pueden necesitar tratamiento quirúrgico.

Vivir y gestionar

Una dieta mejorada puede reducir las infecciones intestinales y otros trastornos gastrointestinales. La prioridad principal debería ser proporcionar tiempo de curación para la zona intestinal inflamada del perro. Por lo tanto, no se debe dar comida y agua durante al menos un período de 24 horas para que el intestino descanse. Luego, se debe proporcionar una dieta blanda durante tres a siete días, seguida de un retorno gradual a la dieta normal del perro.

A menudo, los irritantes de la dieta (especialmente las proteínas) pueden provocar la reaparición del problema. En estos casos, es posible que se requiera una dieta médica especial hipoalergénica.

Prevención

Algunos veterinarios han destacado recientemente la importancia de restablecer la microflora intestinal mediante aditivos alimentarios (por ejemplo, probióticos, prebióticos y simbióticos) a fin de prevenir la reaparición de la infección.

Si los dueños de los perros utilizan dietas caseras, el perfil ideal de micro y macro nutrientes, junto con una densidad energética óptima, debe ser el foco de la formulación. Estas dietas proporcionan nutrientes altamente digeribles, menos grasas y una osmolaridad restringida. Consulte a su veterinario para que le recomiende una dieta adecuada y bien equilibrada para su perro.

palpación

Examen a través de la sensación

sistémico

Algo que se relaciona con todo el cuerpo y no sólo con una parte u órgano en particular

moco

Un tipo de baba que se compone de ciertas sales, células o leucocitos

gastroenteritis

Una condición médica en la que el intestino delgado y el estómago se inflaman

densidad

a) Masa por volumen b) El número de animales en una zona determinada

deshidratación

Una condición médica en la que el cuerpo ha perdido líquido o agua en cantidades excesivas

gastrointestinal

El tracto digestivo que contiene el estómago y el intestino

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *