diciembre 8, 2018

Exceso de dióxido de carbono en la sangre de los perros

Hipercapnia en perros

La hipercapnia se caracteriza por un aumento de la presión parcial de dióxido de carbono en la sangre arterial. El dióxido de carbono es una parte normal de la atmósfera y un componente normal de la composición química del cuerpo del mamífero. El dióxido de carbono es el producto final del metabolismo celular aeróbico (la función de las células que requieren oxígeno para funcionar). Se considera el impulso primario para respirar, mediante la estimulación de quimiorreceptores centrales en la médula oblonga (la parte inferior del tronco encefálico). Se transporta en la sangre en tres formas: el 65 por ciento es como bicarbonato; el 30 por ciento está ligado a la hemoglobina; y el 5 por ciento se disuelve en el plasma.

Como parte natural de la atmósfera y del aire que se inhala, el dióxido de carbono se añade y se elimina constantemente de las células de aire de los pulmones. La cantidad normal de dixida de carbono en la sangre arterial es de 35-45 mm Hg (una unidad de presión medible). Sin embargo, un exceso de dióxido de carbono en el torrente sanguíneo puede llevar a una condición anormal, causando síntomas que van desde mareos hasta convulsiones. Si no se trata, un estado de hipercapnia puede llevar a la muerte.

Hipercapnia es sinónimo de hipoventilación o inhalación inadecuada de aire fresco. Generalmente es el resultado de la hipoventilación alveolar – una falla de las células de aire en los pulmones para tomar cantidades adecuadas de oxígeno limpio. También puede estar relacionado con enfermedades pulmonares o con condiciones ambientales que resultan en mayores niveles de dióxido de carbono en el aire respirable. Cualquier raza, edad o sexo del perro puede verse afectado por este trastorno.

Síntomas

Debido a que el cerebro es afectado principalmente por esta afección, abundan los signos del sistema nervioso. Otros síntomas incluyen

  • Patrón de respiración anormal
  • Debilidad
  • La afección grave puede llevar a que se presenten latidos cardíacos lentos y respiración lenta.
  • Obstrucción de las vías respiratorias superiores
  • Enfermedad del parénquima pulmonar (células internas de los pulmones)
  • Hipoventilación debido a debilidad muscular o neuropatía
  • Exceso de líquido abdominal

Causas

Hipoventilación que resulta de una disminución en la ventilación alveolar; puede ser el resultado de uno de los siguientes:

  • Anestesia
  • Parálisis muscular
  • Obstrucción de las vías respiratorias superiores
  • Aire o líquido en el espacio pleural
  • Restricción en el movimiento de la jaula torácica (pecho)
  • Hernia diafragmática (donde hay un orificio en el diafragma, permitiendo que cualquiera de los órganos abdominales empuje a través del orificio hacia el espacio torácico, interfiriendo a menudo con la respiración en el proceso)
  • Enfermedad del parénquima pulmonar (enfermedad del tejido pulmonar)
  • Enfermedad del sistema nervioso central
  • Administración de bicarbonato de sodio (utilizado en algunos alimentos y medicamentos, especialmente algunos medicamentos que se utilizan para tratar la acidosis), que se disocia en dióxido de carbono cuando hay ventilación inadecuada.
  • También puede ocurrir espontáneamente en pacientes durante la inhalación de la anestesia o debido al aumento del dióxido de carbono inhalado, como lo que ocurre al volver a respirar los gases que habían sido exhalados. La causa más común, sin embargo, se debe a un absorbente de dióxido de carbono agotado en el equipo de anestesia es la causa más común.

Diagnóstico

Debido a que existen varias causas posibles para esta afección, lo más probable es que su veterinario utilice el diagnóstico diferencial. Este proceso es guiado por una inspección más profunda de los síntomas externos aparentes, descartando cada una de las causas más comunes hasta que el trastorno correcto se establezca y pueda ser tratado apropiadamente. Si su perro está consciente, su médico le examinará para detectar la presencia de hipertermia (temperatura corporal demasiado alta), hipoxemia (falta de oxígeno) y traumatismo craneal. Si su perro no está consciente, especialmente si se debe a que está anestesiado, su veterinario le hará un chequeo para detectar hipoxemia.

Si no se encuentra ninguno de estos trastornos como la causa de los síntomas, su veterinario realizará una endoscopia de las vías respiratorias superiores para descartar una masa laríngea o parálisis de la laringe (músculos de la garganta).

Tratamiento

El tratamiento definitivo es tratar la causa primaria, descontinuar la anestesia por inhalación o proporcionar ventilación adecuada durante la anestesia. Su veterinario comenzará proporcionando ventilación adecuada en las células aéreas de los pulmones. Si su perro está anestesiado, su médico realizará la ventilación de forma manual o mecánica con un ventilador de anestesia.

Los perros no anestesiados con enfermedad pulmonar o del sistema nervioso central grave pueden ser tratados con ventilación mecánica con un ventilador de cuidados intensivos, pero el perro puede necesitar una sedación intensa para este tratamiento. El oxígeno suplementario será determinado por la enfermedad primaria, ya que proporcionar oxígeno suplementario sin proporcionar ventilación generalmente no corregirá la hipercapnia.

 

Vivir y gestionar

El médico evaluará la efectividad del tratamiento de apoyo (ventilación) y el tratamiento definitivo. Esto debería resultar en una disminución del esfuerzo respiratorio. Se evaluará la gasometría arterial para determinar la mejoría y la capacidad de su perro de tomar cantidades adecuadas de oxígeno libre, según sea necesario.

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