diciembre 1, 2018

E. Infección por coli en perros

Colibacilosis en perros

La colibacilosis es una enfermedad causada por la bacteria Escherichia coli, comúnmente conocida como E. coli, que normalmente reside en los intestinos inferiores de la mayoría de los mamíferos de sangre caliente, incluidos los perros. Normalmente, la presencia de E. coli es benigna e incluso beneficiosa, pero en algunos casos puede causar una enfermedad, especialmente en cachorros recién nacidos.

La infección por E. coli se observa con mayor frecuencia en los cachorros en las primeras semanas de vida. En el primer día después del parto, las hembras producen una leche acuosa rica en anticuerpos. Esta leche, llamada calostro, desempeña un papel fundamental en la protección del sistema inmunitario de un cachorro recién nacido contra varias infecciones, ya que recubre el tracto intestinal, protegiendo al cachorro de la mayoría de las infecciones. En ausencia de estos anticuerpos, los cachorros son más vulnerables a una serie de infecciones, incluida la infección por E. coli.

Si la perra embarazada está infectada con E. coli, la bacteria también puede invadir el suministro de sangre de un cachorro mientras aún está en el útero, durante el parto, o el cachorro puede contraer la infección al alimentarse de las glándulas mamarias inflamadas de su madre.

La colibacilosis con frecuencia lleva a una afección llamada septicemia, o envenenamiento de la sangre, lo que significa que hay una presencia peligrosamente alta de bacterias en la sangre. Aunque es principalmente una enfermedad de los perros jóvenes, también puede afectar a los perros mayores. La infección por E. coli, cuando se combina con otros agentes infecciosos, también aumenta la gravedad de la infección por parvovirus en los perros.

Síntomas y tipos

La colibacilosis es de naturaleza repentina (aguda) y puede causar los siguientes síntomas en un cachorro afectado:

  • Depresión
  • Deshidratación
  • Falta de apetito
  • Vómitos
  • Frecuencia cardíaca rápida
  • Debilidad
  • Letargo
  • Diarrea acuosa
  • Piel fría (debido a la baja temperatura corporal)
  • Membranas mucosas de color azulado (es decir, encías, fosas nasales, labios, orejas, ano) debido a la insuficiencia de oxígeno en los glóbulos rojos

Causas

La colibacilosis se debe en última instancia a una infección por E. coli. Sin embargo, los factores de riesgo para este tipo de infección incluyen un estado nutricional y de salud deficiente de la perra embarazada, la falta de calostro (primera leche) en el cachorro, el entorno impuro del parto, un parto difícil o prolongado, el hacinamiento en las instalaciones, la infección/enfermedad concurrente, la inflamación de las glándulas mamarias de la perra lactante y la colocación de un catéter intravenoso.

Diagnóstico

Debido a la aparición aguda de esta enfermedad, se pueden observar pocas anomalías en los análisis de sangre. Para ver si E. coli o cualquier otro agente infeccioso está presente en la sangre del perro, su veterinario tomará muestras de sangre, orina y, si es posible, heces fecales para su cultivo.

Tratamiento

Dado que la colibacilosis es una afección aguda, la mayoría de los cachorros afectados deben ser hospitalizados para recibir tratamiento de emergencia. Se requiere un buen cuidado de enfermería, con líquidos balanceados administrados por inyección para restaurar los fluidos corporales. Para tratar la diarrea, se administrará una solución de glucosa por vía oral. Los antibióticos pueden prescribirse inicialmente sobre la base de los síntomas observados, y pueden modificarse, si es necesario, de acuerdo con los resultados del cultivo bacteriano y de la prueba de sensibilidad de E. coli.

Desafortunadamente, debido a que el sistema inmunológico de un cachorro recién nacido no está desarrollado, el tratamiento a menudo no tiene éxito y el recién nacido puede sucumbir a la muerte rápidamente. Por lo tanto, el tratamiento rápido y los cuidados de apoyo son esenciales para salvar la vida del cachorro.

Vivir y gestionar

Durante el período de recuperación, se debe proporcionar actividad restringida, descanso en la jaula, monitoreo y calor. Para mantener un nivel nutricional adecuado, se puede recomendar la alimentación con biberón o nutrientes intravenosos. Esto es necesario si las glándulas mamarias o la sangre de la madre están infectadas. De lo contrario, es preferible que los cachorros beban la leche de su propia madre para beneficiarse de la leche rica en anticuerpos.

Durante el período de recuperación, el veterinario tomará muestras de sangre para realizar un hemocultivo bacteriano con el fin de determinar el estado de la infección. El cuidado en casa implicará controlar la temperatura corporal de tu cachorro y estar atento a cualquier cambio de salud para que puedas contactar a tu veterinario inmediatamente para que te guíe. Una vez que tu cachorro se haya estabilizado y esté fuera de peligro, el tratamiento posterior dependerá de cómo progrese.

Prevención

Para prevenir la infección por E. coli, asegúrese de que su perra de crÃa, embarazada o lactante esté en buen estado de salud y nutricional. El ambiente del parto debe mantenerse limpio y desinfectado, y la ropa de cama debe ser reemplazada frecuentemente después del parto (la ropa de cama que se usó para el parto debe desecharse de manera higiénica, ya que en la mayoría de los estados se consideran materiales de desecho peligrosos).

La salvaguardia más importante para prevenir la infección por E. coli en los cachorros es permitirles el acceso total al calostro de su madre (la primera leche después del nacimiento). Además, siempre debe lavarse las manos y cambiarse la ropa exterior y los zapatos antes de tratar con cachorros recién nacidos, por respeto a su sistema inmunológico en desarrollo. Esta es una regla general, pero es especialmente importante después de manipular otros perros o animales.

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