noviembre 18, 2018

Diarrea debida a Clostridium perfringens en perros

Enterotoxicosis clostridial en perros

La enterotoxicosis clostridial es un síndrome intestinal causado por niveles anormalmente altos de la bacteria Clostridium perfringens, una bacteria que se encuentra comúnmente en la vegetación en descomposición y en los sedimentos marinos. También se puede adquirir de carnes crudas o mal cocinadas, y de carnes que se han dejado al aire libre. También hay evidencia de que los perros pueden adquirir esta infección por estar con otros perros, como cuando están en una perrera.

Generalmente, las implicaciones de la enterotoxicosis clostridial se limitan a infecciones del tracto intestinal y no progresan a condiciones de enfermedad sistémica. Los síntomas típicamente duran una semana en casos agudos e incluyen diarrea, dolor abdominal y náuseas. Mientras tanto, los casos de enterotoxicosis clostridial a largo plazo (crónica) implican recurrencias de la diarrea, que puede repetirse cada dos a cuatro semanas y puede continuar durante meses o años. De hecho, se sospecha que la enterotoxicosis clostridial en perros ocurre en hasta el 20 por ciento de los casos de diarrea del intestino grueso.

Aunque es más común en los perros que en los gatos, tal vez porque los perros pasan más tiempo entre la vegetación o comiendo carne encontrada (como en la basura), la mayoría de los animales tienen anticuerpos que combaten eficazmente las bacterias y las eliminan del cuerpo.

Síntomas y tipos

  • Diarrea con moco brillante en su superficie
  • Pequeñas cantidades de sangre fresca en la diarrea
  • Heces pequeñas y escasas
  • Puede tener un gran volumen de heces acuosas
  • Esfuerzo para defecar
  • Aumento de la frecuencia de defecación
  • Vómitos (en ocasiones)
  • Incomodidad abdominal – caracterizada por estar de pie con la parte delantera bajada y la parte trasera levantada, o enrollarse para cubrir el abdomen, resistente a ser tocado en el área abdominal.
  • Cantidad anormal de flatulencia (es decir, gases que pasan)
  • Fiebre (poco común)

Causas

La enterotoxicosis clostridial es causada por un crecimiento excesivo de la bacteria Clostridium perfringens en el intestino. A menudo, las bacterias se adquieren del medio ambiente (por ejemplo, la flora) o como resultado de comer carne cruda, poco cocida o vieja. Otros factores de riesgo incluyen:

  • Cambios en la dieta
  • Nivel de pH anormalmente alto en el intestino
  • Deficiencia de anticuerpos
  • Exposición a otros perros en un hospital o perrera
  • Estrés al sistema digestivo debido a una enfermedad concurrente (por ejemplo, parvovirus, gastroenteritis y enfermedad intestinal inflamatoria)

Diagnóstico

Tendrá que dar una historia completa de la salud de su perro, la aparición de los síntomas y los posibles incidentes que podrían haber precipitado/precedido esta condición, como el tiempo que pasó al aire libre, rebuscando en la basura o agarrando carne vieja o cruda, o siendo abordado en una perrera.

Su veterinario llevará a cabo un examen físico completo de su perro, así como análisis de sangre estándar, incluyendo un recuento sanguíneo completo, un perfil químico de la sangre y un análisis de orina. La mayoría de estas pruebas volverán a ser normales. Debido a que esta infección tiene síntomas intestinales obvios, será necesario tomar una muestra fecal para un análisis microscópico.

Esta enfermedad intestinal a veces es difícil de identificar porque no hay una buena prueba para ella. Con frecuencia, los resultados falsos positivos se obtienen como resultado de la interferencia de sustancias en las heces. Su veterinario también puede usar un endoscopio para visualizar el interior de los intestinos de su perro y posiblemente tomar una muestra de tejido.

Tratamiento

El tratamiento es generalmente simple, con atención ambulatoria hasta que su perro se haya recuperado de la infección. En algunos casos, cuando la diarrea y/o el vómito han sido severos y el animal se ha deshidratado y tiene bajo contenido de electrolitos, será necesario administrar terapia de fluidos.

Su veterinario puede recetarle antibióticos orales por una semana si se encuentra la toxina de Clostridium perfringens. Es posible que los perros que están siendo tratados para casos de diarrea a largo plazo necesiten recibir antibióticos durante un período de tiempo más largo.

El tratamiento dietético también es útil en el tratamiento de esta afección. Las dietas altas en fibra y las dietas formuladas con ingredientes prebióticos y probióticos (como los lactobacilos) pueden ayudar a equilibrar y mantener la flora intestinal del tracto gastrointestinal.

Vivir y gestionar

Esta enfermedad es tratada y manejada en casos a largo plazo al cambiar su mascota a una dieta alta en fibra, la cual reduce la producción de Clostridium perfringens y enterotoxina en el tracto intestinal. Su veterinario también podría recomendarle que complemente la dieta alta en fibra de su perro con psyllium, una fuente soluble de fibra. Las dietas prebióticas y probióticas también pueden ser recomendadas por su veterinario para tratar de mantener el equilibrio normal de bacterias buenas en el intestino de su perro.

Afortunadamente, los perros con una buena respuesta inmunitaria generalmente combatirán la infección fácilmente.

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