noviembre 3, 2018

Desequilibrio químico de la orina en los perros

Hipostenuria en perros

La concentración normal y la regulación de la orina normalmente depende de una elaborada interacción entre la hormona antidiurética (HAD), el receptor de proteína para la HAD en el túbulo renal (el tubo que juega un papel en la filtración, reabsorción y secreción de solutos en el torrente sanguíneo), y la tensión excesiva del tejido dentro del riñón. Es una afección clínica en la cual la orina está químicamente desequilibrada. Esto puede deberse a un traumatismo, liberación anormal de hormonas o tensión excesiva en el riñón.

Las anomalías también pueden ocurrir debido a la interferencia con la síntesis, liberación o acciones de la HAD, daño al túbulo renal y alteración de la tensión (tonicidad) del tejido dentro del riñón (intersticio medular). No hay ninguna raza de perro que parezca estar más o menos afectada por esta enfermedad.

Síntomas

Los síntomas dependerán de la causa subyacente del trastorno. Algunos de los más comunes incluyen:

  • Micción excesiva (poliuria)
  • Sed excesiva (polidipsia)
  • Incontinencia urinaria ocasional

Causas

Cualquier trastorno o fármaco que interfiera con la liberación o acción de la HAD, dañe el túbulo renal, cause un lavado medular o provoque un trastorno primario de sed.

Diagnóstico

Su veterinario le realizará un examen físico completo a su perro, teniendo en cuenta los antecedentes de los síntomas y los posibles incidentes que puedan haber conducido a esta afección. Se realizará un perfil sanguíneo completo, incluyendo un perfil sanguíneo químico, un conteo sanguíneo completo y un análisis de orina, con énfasis en la determinación de la gravedad específica de la orina.

Esta última prueba revela la capacidad funcional del riñón en su capacidad de eliminar moléculas de desecho sin eliminar el exceso de nutrientes o agua. Estas pruebas pueden confirmar una condición urinaria, con una baja gravedad específica de la orina de 1.000 a 1.006 g/ml, y cantidades excesivas de fosfatos alcalinos (ALP) en el suero sanguíneo, lo que sugeriría hipoadrenocorticismo o enfermedad hepática primaria. El colesterol alto es otro hallazgo común en perros con hiperadrenocorticismo.

En perros que sufren de piometra (una enfermedad del útero) o pielonefritis (infección del tracto urinario), la leucocitosis, un tipo de glóbulo blanco, se elevará y estará presente en la muestra de orina, junto con cantidades anormales de proteína en la orina, una condición llamada proteinuria. La proteinuria es común en pacientes con pielonefritis, piometra e hiperadrenocorticismo. Si se presenta una afección subyacente de pielonefritis, el análisis de orina también mostrará sedimento inflamatorio o bacterias en la orina (bacteriuria).

Otros exámenes de laboratorio que su médico puede querer realizar son las pruebas de nivel de la hormona adrenocorticotrófica (ACTH) para determinar la causa del hiperadrenocorticismo, si se encuentra. Es decir, su veterinario querrá distinguir entre un tumor dependiente de la hipófisis y un tumor suprarrenal. También se pueden incluir imágenes visuales, usando rayos X, para determinar si los riñones o los órganos del tracto urinario circundantes están dañados de alguna manera. Un pielograma intravenoso es la técnica de diagnóstico más precisa para un examen visual de los riñones, el uréter y la vejiga urinaria. Este es un procedimiento mínimamente invasivo que utiliza una inyección de material de contraste en el torrente sanguíneo, donde luego se acumula en los riñones y el tracto urinario y los ilumina en la radiografía.

Se puede utilizar una ecografía para evaluar el tamaño suprarrenal, el tamaño y la arquitectura del riñón y el hígado, y el tamaño uterino (los hallazgos anormales en el tamaño de uno o más de estos órganos pueden confirmar una infección o reacción a la infección). Además, se puede utilizar una resonancia magnética (RM) o una tomografía computarizada (TC) para evaluar una masa hipofisaria o hipotalámica (que conecta el sistema nervioso con el sistema endocrino a través de la glándula pituitaria), que puede ser una causa asociada de diabetes insípida central o hiperadrenocorticismo.

Tratamiento

El tratamiento de la hipotenuria dependerá del trastorno subyacente. Incluso si su perro está orinando en exceso o tiene problemas para salir a tiempo, no restrinja la ingesta de agua de su perro a menos que sea apropiado para el diagnóstico definitivo y haya sido recomendado por su veterinario.

Vivir y gestionar

Su veterinario programará visitas de seguimiento para controlar la gravedad específica de la orina de su perro, el estado de hidratación, la función renal y el equilibrio electrolítico. La deshidratación es una posible complicación de la hipotenuria, y puede convertirse rápidamente en una condición que pone en peligro la vida, por lo que se debe tener cuidado para asegurar que su perro esté bien hidratado en todo momento.

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