octubre 29, 2018

Depósitos de calcio en el tracto urinario de los perros

Urolitiasis, oxalato de calcio en perros

La urolitiasis se describe como la presencia de cálculos (depósitos de calcio) en el tracto urinario. El desarrollo de estos cálculos es más común en perros que en gatos y en animales más viejos. En la mayoría de los casos, los cálculos pueden ser removidos con seguridad, dando al animal un pronóstico positivo.

Causas

La causa principal de la formación de cálculos son los altos niveles de calcio en la orina. Algunos factores de riesgo pueden incluir suplementos de calcio, exceso de proteína en la dieta o vitamina D, altos niveles de esteroides, dietas deficientes en vitamina B6 y el consumo de dietas con alimentos secos.

Aunque estos cálculos pueden ocurrir en cualquier raza, varias razas de perros comprenden más del 60% de todos los casos. Estas razas incluyen Schnauzers Miniatura, Lhapso Apsos, Yorkshire Terriers, Bichon Frises, Shih Tzu’s y Poodles Miniatura.

Síntomas y tipos

Los animales generalmente no muestran signos de este problema, aunque la dificultad para orinar es el síntoma más común. Si hay inflamación, un vientre agrandado o el área que rodea la región urinaria puede estar notablemente irritada. Si los cálculos son grandes, a veces pueden ser sentidos a través de la piel por un veterinario.

Diagnóstico

Las radiografías y ecografías se realizan para determinar cualquier condición médica subyacente adicional que cause dolor o dificultad para orinar al animal. Además, se realizarán análisis de sangre para examinar los niveles de nutrientes para ver si alguno está fuera del rango normal.

Tratamiento

Una de las opciones de tratamiento más comunes es la extracción quirúrgica de los cálculos. En algunos casos, se pueden utilizar ondas de choque para ayudar a romper los cálculos. Además, dependiendo del tamaño y la gravedad de los cálculos, a veces pueden ser expulsados y masajeados del sistema del animal con un catéter y líquidos.

Vivir y gestionar

Es importante reducir los niveles de actividad del animal después de la cirugía. Las posibles complicaciones de la formación de estos cálculos son la obstrucción del tracto urinario y la incapacidad del animal para orinar. Es común que los animales vuelvan a formar estos cálculos a base de calcio con el tiempo. El tratamiento continuo incluirá el monitoreo de la ingesta de calcio y los patrones urinarios del animal para observar si se desarrolla algún problema.

Si se utilizó cirugía para extraer los cálculos, se recomiendan radiografías posquirúrgicas para asegurarse de que los cálculos se hayan eliminado por completo. Las radiografías continuas también pueden ser útiles en intervalos frecuentes y si se detecta la formación de estos cálculos de calcio, se pueden utilizar técnicas no quirúrgicas para eliminarlos o disolverlos.

Prevención

La mejor prevención de la recurrencia es monitorear los niveles de calcio del animal en forma continua, de manera que se puedan hacer ajustes en la dieta para mantener los niveles normales de calcio.

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