noviembre 5, 2018

Deficiencia de coagulación (relacionada con el hígado) en perros

Coagulopatía de la enfermedad hepática en perros

El hígado es el sitio principal de síntesis de las proteínas coagulantes, anticoagulantes y fibrinolíticas. De hecho, sólo cinco factores de coagulación de la sangre no se producen allí. Por lo tanto, las enfermedades hepáticas que causan problemas de coagulación en los perros pueden ser muy graves y, a veces, poner en peligro la vida.

Síntomas y tipos

  • Heces negras debido a la sangre digerida (melena)
  • Sangre roja brillante en las heces (hematoquecia)
  • Vómitos o escupir sangre (hematemesis)
  • Sangrado prolongado después de extraer sangre, orina o de heridas quirúrgicas recientes
  • Moretones espontáneos (raro)

Causas

Las causas de la coagulopatía de la enfermedad hepática son abundantes, incluyendo:

  • Insuficiencia hepática grave
  • Enfermedad hepática viral aguda
  • Cirrosis (endurecimiento y encogimiento del hígado con pérdida de tejido funcional)
  • Obstrucción de las vías biliares extrahepáticas (EHBDO)
  • Deficiencia de vitamina K relacionada con colestasis intra o extrahepática grave (bloqueo de las vías biliares) o esteatorrea (grasa en las heces debido a problemas para digerir la grasa, ya que faltan enzimas que el hígado produce).
  • Anomalía vascular portosistémica (PSVA), que causa flujo sanguíneo insuficiente al hígado

Diagnóstico

Deberá proporcionar al veterinario una historia clínica completa de la salud de su perro, incluyendo la aparición y la naturaleza de los síntomas. Luego, el médico llevará a cabo un examen físico completo, así como un perfil bioquímico, un análisis de orina, un conteo sanguíneo completo (CSC) y un panel de electrolitos.

Las pruebas hemostáticas como el tiempo parcial de tromboplastina activado (APTT) prolongado, el tiempo de coagulación activado (ACT), el tiempo de protrombina (PT), el tiempo de coagulación de la trombina (TCT) y las proteínas invocadas por la ausencia de vitamina K (PIVKA) son útiles para medir la gravedad de la incapacidad del perro para coagular normalmente. También se pueden realizar pruebas para detectar un factor de coagulación/anticoagulante bajo (actividad de antitrombina (AT) y proteína (C)). Las radiografías, mientras tanto, se utilizan para identificar anomalías hepáticas, líquido en el abdomen, motilidad intestinal anormal y engrosamiento en las áreas afectadas.

Tratamiento

En muchos casos, los procedimientos invasivos son innecesarios a menos que haya hemorragia grave. La sangre entera fresca, el plasma fresco congelado, el crioprecipitado o el plasma rico en plaquetas son opciones viables para tratar los trastornos hemostáticos.

Sin embargo, si el perro tiene acumulación de líquido en el abdomen, se debe tomar una muestra para determinar si se debe a una hemorragia o ascitis. Esto debe hacerse con sumo cuidado para evitar que se agrave el problema.

Vivir y gestionar

Una dieta rica en vitaminas y bien equilibrada es vital para una rápida recuperación. Desparasitar a su mascota de parásitos también puede ayudar a prevenir futuras hemorragias intestinales.

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