noviembre 12, 2018

Defecto del tabique ventricular en los perros

Defecto del tabique ventricular en los perros

Una comunicación interventricular (CIV) causa comunicación irregular en el tabique ventricular, la pared que separa los ventrículos (las dos cámaras inferiores del corazón) entre sí. Esto hace que la sangre se desvíe o se desvíe de un lado del corazón al otro. La dirección y el volumen de la derivación están determinados por el tamaño del defecto, la relación de las resistencias pulmonares y sistémicas de los vasos sanguíneos y la presencia de otras anomalías.

La mayoría de las comunicaciones interventriculares en animales pequeños son subaórticas (debajo de la válvula aórtica) y tienen un orificio ventricular derecho que se encuentra debajo de la valva septal de la válvula tricúspide. Además, la mayoría de las comunicaciones interventriculares en los perros son pequeñas y, por lo tanto, restrictivas (es decir, se mantiene la diferencia entre las presiones ventriculares izquierda y derecha). Las comunicaciones interventriculares de tamaño moderado son sólo parcialmente restrictivas y producen varios grados de presión arterial alta en el ventrículo derecho. Las comunicaciones interventriculares grandes, mientras tanto, tienen un área que es tan grande o más grande que la válvula aórtica abierta en el ventrículo izquierdo. No son restrictivas y la presión ventricular derecha es la misma que la presión arterial del cuerpo. Sólo los defectos moderados y grandes imponen una carga de presión sobre el ventrículo derecho.

Este defecto es relativamente poco común en los perros.

Síntomas y tipos

Los gatos generalmente no presentan síntomas del defecto (asintomáticos); sin embargo, los síntomas comúnmente asociados con los defectos del tabique ventricular incluyen:

  • Dificultad para respirar
  • Intolerancia al ejercicio
  • Desmayos
  • Tos
  • Encías pálidas (sólo si la hipertensión pulmonar causa una derivación de derecha a izquierda)
  • Aumento de la frecuencia de los latidos cardíacos

Causas

 

Se desconoce la causa subyacente de las anomalías sépticas ventriculares, aunque se sospecha una base genética.

Diagnóstico

Tendrá que darle a su veterinario un historial completo de la salud de su perro y la aparición de los síntomas. Su veterinario le realizará un examen físico completo a su mascota, con un perfil sanguíneo completo, un perfil sanguíneo químico, un conteo sanguíneo completo, un análisis de orina y un panel de electrolitos para descartar otras enfermedades concurrentes.

Las técnicas de imagenología como las radiografías torácicas pueden ayudar a detectar CIV más grandes, lo que causaría un corazón agrandado izquierdo (o incluso generalizado) debido al aumento del flujo de sangre a través del corazón. También se puede visualizar la presión arterial alta en los pulmones, la insuficiencia cardíaca crónica y las derivaciones de derecha a izquierda.

Un estudio ecocardiográfico bidimensional, que utiliza imágenes ecográficas para ver la actividad del corazón, puede demostrar un agrandamiento del corazón. El corazón derecho también se agrandará si el defecto es de tamaño moderado o grande, o si hay otras anomalías cardíacas además de la comunicación interventricular.

Tratamiento

La mayoría de los pacientes pueden ser tratados de forma ambulatoria. Las derivaciones grandes se pueden reparar quirúrgicamente durante un bypass cardiopulmonar. Los pacientes con derivaciones moderadas o grandes también pueden someterse a una banda en la arteria pulmonar como procedimiento paliativo (alivia algunas molestias pero no cura la enfermedad).

Vivir y gestionar

Si su perro muestra signos de insuficiencia cardíaca congestiva (ICC), debe restringir su actividad. Su veterinario le aconsejará sobre una rutina física apropiada. Su médico también puede aconsejarle que imponga una dieta baja en sodio estricta si a su perro se le diagnostica CHF, para minimizar la presión sobre el corazón. A los animales a los que se les diagnostica CHF abierta generalmente se les da de 6 a 18 meses para que vivan con tratamiento médico. Las mascotas con derivaciones pequeñas pueden seguir teniendo una vida normal si no hay ninguna enfermedad concurrente que represente una amenaza directa para su salud.

No críe a su perro si se le ha diagnosticado una comunicación interventricular, ya que se cree que este defecto se transmite genéticamente. Su veterinario programará citas de seguimiento regulares para que su perro siga su progreso, vuelva a tomar radiografías e imágenes de ultrasonido y ajuste los medicamentos o terapias según sea necesario.

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