octubre 10, 2020

¿Cuántas y qué tipo de vacunas debe recibir mi perro?

¿Cuántas y qué tipo de vacunas debe recibir mi perro?

Los perros son susceptibles a los virus y bacterias portadores de enfermedades. Los dueños de los perros saben que las vacunas son la primera línea de defensa contra estas enfermedades caninas que pueden tener consecuencias fatales para la vida del perro. Algunas de estas enfermedades pueden ser transmitidas por la mascota a la familia humana, por lo que vacunar a la mascota también beneficiará a la familia. Por eso un dueño responsable se asegurará de que la visita al veterinario se incluya en las actividades del nuevo perro.

Un nuevo dueño de perro puede preguntarse qué son las vacunas caninas. ¿Son realmente necesarias estas vacunas? La vacunación es una parte importante del cuidado preventivo de la salud del perro. Cuando se vacuna a un perro, se introduce una bacteria o virus muertos o atenuados en el sistema inmunológico para estimular la producción de anticuerpos que combatan posibles enfermedades. Las vacunas aumentan la inmunidad y permiten al perro afrontar mejor las enfermedades. Como usted querría proteger a la mascota de todas estas enfermedades le pediría al veterinario que le diera las vacunas al perro. ¡Eso puede ser un montón de vacunas!

Hay ocho enfermedades importantes contra las que un perro debe ser vacunado. La mayoría de los dueños de perros saben que la mascota debe ser vacunada contra la rabia. Pero hay otras enfermedades caninas comunes contra las que un perro debe estar protegido. El perro debe ser protegido contra el moquillo canino, el parvovirus canino, la hepatitis canina infecciosa, la leptospirosis, la parainfluenza, la tos de las perreras y la enfermedad de Lyme. Los veterinarios también recomiendan las vacunas contra la Bordetella bronchiseptica, los adenovirus, la giardia y el virus de la corona. El moquillo es una enfermedad muy contagiosa, ya que el virus que se transmite por el aire puede contaminar fácilmente los objetos. La enfermedad puede afectar seriamente al perro e incluso puede causar la muerte. Los perros adultos y los cachorros pueden infectarse con el parvovirus al entrar en contacto con las heces de un perro infectado o con un entorno contaminado. Los vómitos y la diarrea graves pueden ser mortales para los cachorros desprotegidos. Un perro vacunado contra el adenovirus estará protegido contra la hepatitis canina infecciosa. El virus ataca el hígado y otros órganos vitales, lo que a menudo conduce a la muerte del perro si no se administra el tratamiento con prontitud. La vacuna contra el adenovirus también protege al perro de la tos de las perreras, otra enfermedad altamente infecciosa que se caracteriza por la tos seca.

Las vacunas, como cualquier otro procedimiento médico, no están exentas de riesgos. El procedimiento que tiene por objeto dar al perro protección contra las enfermedades se observa que también tiene reacciones adversas. La comunidad veterinaria se ha dado cuenta en los últimos años de la necesidad de cambiar los protocolos de vacunación. Las vacunas se suelen administrar a los perros anualmente. Sin embargo, estas inyecciones pueden tener efectos secundarios que van desde enfermedades menores a largo plazo y crónicas. El dolor localizado y la hinchazón desaparecerán después de un tiempo, pero una reacción alérgica debe tener una pronta atención médica ya que puede tener un efecto potencialmente mortal en el perro. Las enfermedades autoinmunes, las convulsiones y la epilepsia son condiciones que amenazan la vida y que pueden desarrollarse mediante la administración de vacunas.

La comunidad veterinaria ha clasificado las vacunas en dos grupos: las vacunas básicas y las no básicas. Las vacunas principales son las que protegerán al perro de enfermedades potencialmente mortales. La rabia, el moquillo, el parvovirus y el adenovirus se clasifican como vacunas básicas. Las vacunas no esenciales se recomendarán sólo para perros con alto riesgo de infección debido al entorno o al estilo de vida. Por ejemplo, en áreas donde hay una alta incidencia de infestación de garrapatas, la vacuna contra la enfermedad de Lyme será necesaria. La vacuna contra la leptospirosis también se recomendará si la enfermedad es común en el área. Las vacunas protegerán al perro de las enfermedades, pero estos cuidados preventivos tienen efectos secundarios que también pueden poner en peligro la vida de la mascota. Es importante equilibrar los beneficios con los riesgos. Si no es necesario, no hay razón para que el perro se exponga a estos peligros.

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