octubre 20, 2018

Coágulo de sangre en los pulmones de los perros

Tromboembolismo pulmonar en perros

El tromboembolismo pulmonar (TEP) ocurre cuando un coágulo de sangre se aloja en una de las arterias que se alimentan en los pulmones. El daño de la sangre y de los vasos sanguíneos de flujo lento, además de la sangre que se coagula con demasiada facilidad, puede predisponer a un perro a la formación de trombo (coágulo de sangre). La mayoría de las veces, el TEP pulmonar es causado por otro proceso subyacente de la enfermedad.

Los tromboémbolos pulmonares (coágulos de sangre) pueden originarse en la aurícula derecha del corazón o en muchas de las principales venas del cuerpo. A medida que el cuerpo del perro produce sangre oxigenada para llevarla al corazón y a los pulmones, este grupo de células sanguíneas es transportado a través del torrente sanguíneo hacia los pulmones, donde queda atrapado en una estrecha porción de uno de los pasajes de la red arterial que alimenta la sangre oxigenada a los pulmones. De esta manera, el flujo sanguíneo a través de esa arteria se detiene y la sangre oxigenada no puede llegar al pulmón. La gravedad de la afección depende, hasta cierto punto, del tamaño del coágulo sanguíneo.

El TEP puede afectar tanto a perros como a gatos. Si desea saber cómo afecta esta enfermedad a los gatos,

Síntomas y tipos

  • Cansancio
  • Tos
  • Falta de apetito (anorexia)
  • Dificultad respiratoria repentina
  • Incapacidad para dormir o para ponerse cómodo
  • Aumento de la frecuencia respiratoria
  • Escupir sangre
  • Intolerancia al ejercicio
  • Encías de color pálido o azulado

Causas

  • Cáncer
  • Enfermedad del corazón
  • Enfermedad hepática
  • Enfermedad de la heartworm
  • enfermedad de Cushing
  • Inflamación del páncreas
  • Enfermedad renal con pérdida de proteínas o enfermedad intestinal
  • Anemia hemolítica mediada por inmunidad (destrucción de glóbulos rojos)
  • Traumatismo musculoesquelético
  • Cirugía reciente
  • Infección bacteriana de la sangre
  • Coagulopatía intravascular diseminada (CID): engrosamiento y coagulación extensos de la sangre a través de los vasos sanguíneos.

Diagnóstico

Su veterinario le realizará un examen físico completo a su perro, incluyendo un perfil sanguíneo químico, un conteo sanguíneo completo, un análisis de orina y un panel de electrolitos. En la mayoría de los casos, el análisis de sangre será necesario para identificar una enfermedad subyacente.

Tendrá que dar una historia completa de la salud de su perro, incluyendo un historial de antecedentes de síntomas y posibles incidentes que puedan haber precipitado esta condición. La historia que usted proporcione puede dar a su veterinario pistas sobre el origen del coágulo.

Se tomarán gases en la sangre arterial para verificar si hay poco oxígeno en la sangre. Se realizará un perfil de coagulación para detectar un trastorno de coagulación; estos exámenes incluyen el tiempo de protrombina de una etapa (OSPT) y el tiempo parcial de tromboplastina activado (APTT). También se llevará a cabo la serología del gusano del corazón.

Las imágenes de rayos X del pecho del perro le permitirán a su médico examinarlo visualmente en busca de anomalías en las arterias pulmonares, agrandamiento del corazón, patrones pulmonares o líquido en los pulmones. Su veterinario puede elegir el ecocardiograma más sensible (una imagen de ultrasonido del corazón) para ver el movimiento y el tamaño del corazón y sus estructuras circundantes más claramente, ya que un trombo en la cámara derecha del corazón, o en la arteria pulmonar principal, a veces aparece en un ecocardiograma.

Las lecturas de electrocardiograma (ECG) pueden indicar cor pulmonale, agrandamiento del ventrículo derecho del corazón debido al aumento de la presión arterial en los pulmones. Las anomalías graves del ritmo cardíaco (arritmias) serán evidentes en un ECG.

También existe la angiografía pulmonar, que utiliza una inyección de un agente de radiocontraste en las arterias pulmonares del perro para mejorar la visibilidad en la radiografía, y la tomografía computarizada (TC) en espiral, que es una imagen de rayos X tridimensional para la angiografía no selectiva.

 

Tratamiento

Los perros con TEP deben ser hospitalizados, principalmente por oxigenoterapia. Si el perro no está recibiendo suficiente oxígeno en el corazón, los pulmones o el cerebro, el veterinario le recomendará que descanse en una jaula, ya que esto se debe generalmente a hipoxemia o síncope. Sin embargo, la causa subyacente de la afección se tratará una vez que su veterinario haya establecido un diagnóstico definitivo.

Vivir y gestionar

Desafortunadamente, esta enfermedad suele ser mortal. A menos que se encuentre y corrija la causa subyacente de la enfermedad, las mascotas a menudo sufrirán una recurrencia de PTE.

Su veterinario programará chequeos semanales con su perro para controlar los tiempos de coagulación de la sangre, ya que los medicamentos anticoagulantes pueden causar trastornos hemorrágicos en el lado opuesto de la balanza. Los nuevos medicamentos anticoagulantes de heparina de bajo peso molecular son mucho más seguros para su uso, pero también son más caros.

La supervisión cercana de su mascota y el contacto con su veterinario suelen ser suficientes, especialmente porque su perro puede necesitar tomar medicamentos anticoagulantes durante varios meses.

La actividad física aprobada por el médico, u otra terapia física, puede mejorar el flujo sanguíneo. Su veterinario podrá aconsejarle sobre la actividad adecuada para las necesidades individuales de su mascota. El objetivo es prevenir el futuro TEP en perros inmóviles con enfermedad grave.

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