diciembre 1, 2018

Cáncer de Oído en Perros

Carcinoma escamocelular auricular en perros

Los perros pueden estar afectados por varios tipos de tumores de piel, incluso en las orejas. Un tipo de tumor que puede afectar los oídos es el carcinoma de células escamosas. Un carcinoma de células escamosas (CCE) puede describirse como un tumor maligno y particularmente invasivo que se afianza en la escala como células del epitelio, es decir, el tejido que cubre el cuerpo o recubre las cavidades del cuerpo. Estas escamas como las células de tejido se llaman escamosas.

El carcinoma es, por definición, una forma de cáncer especialmente maligno y persistente, que a menudo regresa después de haber sido extirpado del cuerpo y metástasis a otros órganos y lugares del cuerpo.

Un carcinoma escamocelular auricular (relacionado con el oído) puede ser causado por la exposición excesiva al sol. Es más común en perros blancos, perros con pelo claro y perros con orejas blancas. Este tipo de tumor comienza como áreas rojas y con costras en las puntas de las orejas. Las llagas, o úlceras, pueden parecer que aparecen y desaparecen y que lentamente se hacen más grandes con el tiempo. También puede haber úlceras en la cara. Este tipo de cáncer se puede tratar con éxito si se detecta a tiempo. Esta es una forma rara de cáncer en los perros y se puede tratar con éxito si se detecta a tiempo.

Síntomas y tipos

  • Llagas rojas y con costra en los bordes de las orejas
  • El enrojecimiento puede aparecer y desaparecer
  • Sangrado de llagas en los oídos
  • Llagas en el oído que crecen lentamente
  • A medida que las llagas se agrandan, las almohadillas de los oídos pueden desaparecer y el oído se puede volver malformado.
  • Algunas veces, úlceras en la cara

Causas

Exposición excesiva al sol durante un período prolongado

Diagnóstico

Tendrá que proporcionar una historia completa de la salud de su perro que conduzca a la aparición de los síntomas. Asegúrese de describir cualquier llaga que haya sido aparente en otras partes del cuerpo, incluso si sospecha que fue causada por lesiones resultantes de actividades al aire libre, o por rascarse la piel.

Durante el examen, su veterinario buscará cuidadosamente otras llagas o tumores en el cuerpo de su perro. Los ganglios linfáticos se palparán cuidadosamente para determinar si están agrandados, una indicación de que el cuerpo está reaccionando a una infección o invasión. Se puede tomar una muestra de líquido linfático para examinar la presencia de células cancerosas. Su veterinario ordenará un recuento sanguíneo completo y un perfil bioquímico para asegurarse de que los demás órganos de su perro funcionan normalmente y para determinar si el recuento de glóbulos blancos es más alto de lo normal; una vez más, una indicación de que el cuerpo está luchando contra una enfermedad o infección invasiva.

Se tomará una biopsia del tejido ulcerado del oído de su perro para que su médico pueda diagnosticar el tipo específico de crecimiento que es, ya sea carcinoma o una masa benigna de tejido. Esto es necesario para diferenciar las úlceras de cualquier otra condición que pueda estar causando los mismos síntomas. Las imágenes de rayos X del pecho y del cráneo de su perro le permitirán al veterinario inspeccionar visualmente los pulmones en busca de signos de cualquier anormalidad, especialmente tumores, y para asegurarse de que el carcinoma no se haya diseminado a los huesos.

Tratamiento

El tratamiento dependerá de la cantidad de úlceras que tenga su perro en las orejas y del tamaño de las úlceras. Si sólo hay una pequeña úlcera, se puede extirpar mediante criocirugía, una técnica de congelación. Si la úlcera es más grande, o si hay varias úlceras, se tratará con cirugía. Durante la cirugía, se extirpará la mayor parte o la totalidad de la parte vertical o floja (pabellón auricular) de la oreja de su perro. En algunos casos, es posible que también sea necesario extirpar el conducto auditivo externo. La mayoría de los perros se recuperan bien de esta cirugía, incluso si el canal auditivo necesita ser removido.

Si la cirugía no es una opción práctica, se puede utilizar quimioterapia para destruir las células cancerosas. Sin embargo, la quimioterapia no suele ser tan efectiva como la cirugía. En algunos casos, su veterinario puede recomendar a un especialista en cáncer veterinario para que usted pueda determinar si existen otras opciones de tratamiento viables.

Vivir y gestionar

Una vez que su perro se haya recuperado de la cirugía, podrá llevar una vida normal. La apariencia de su perro puede ser diferente, pero se ajustará fácilmente a su cuerpo cambiado. Tendrá que vigilar de cerca a su perro para asegurarse de que no desarrolle nuevas llagas en la cara o en la cabeza. Trate de limitar la cantidad de tiempo que su perro pasa al sol. Si tiene que dejar salir a su perro durante el día, tendrá que aplicar protector solar en las zonas del cuerpo que tienen una capa fina de pelo y limitar el tiempo que pasa al sol. Si su perro tiende a pasar mucho tiempo cerca de una puerta o ventana de cristal, puede colocar una cortina o un reflector sobre el cristal para impedir que los rayos ultravioletas (UV) lleguen a su gato. Al igual que con cualquier tipo de cáncer, se recomienda que lleve a su perro para un control regular de su progreso con su veterinario.

Prevención

Limite la cantidad de tiempo que su perro pasa al sol, especialmente si es un perro blanco o si tiene un pelo más claro. Cuando su perro salga al sol, aplíquele protector solar en los oídos y la nariz.

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