julio 12, 2020

Cálculos biliares en perros

Colelitiasis en perros

La colelitiasis es una condición médica que resulta de la formación de cálculos en la vesícula biliar. Los cálculos biliares están típicamente compuestos de calcio u otras sustancias secretadas. Los cálculos biliares se producen en los perros, pero, la bilis de los perros es diferente de la de los humanos en que tiene una saturación de colesterol baja. De hecho, en los perros suele haber una composición de cálculos de colesterol y calcio más baja que en los humanos. Los Schnauzers miniatura, los Caniches y los Perros de pastoreo de Shetland pueden estar predispuestos a los cálculos biliares. Los cálculos en los conductos biliares o en la vesícula biliar pueden ser visibles en una radiografía, o no. A menos que haya síntomas graves, no se recomienda la cirugía para los cálculos biliares.

La condición o enfermedad descrita en este artículo médico puede afectar tanto a los perros como a los gatos. Si desea saber más sobre cómo esta enfermedad afecta a los gatos, por favor visite esta página en la biblioteca de salud de MascotaWiki.

Síntomas y tipos

Hay casos en los que no hay síntomas aparentes. Sin embargo, si hay una infección además de los cálculos biliares, el perro puede mostrar vómitos, dolor abdominal, fiebre e ictericia.

Causas

Hay varias causas para los cálculos biliares que serán consideradas. Una falla en el funcionamiento de la vesícula biliar puede interrumpir el flujo de la bilis, o la bilis puede ser fangosa; la bilis puede estar supersaturada con pigmento, calcio o colesterol; la formación de cálculos puede ser causada por una inflamación, una infección, un tumor o el desprendimiento de células; o, los cálculos pueden provocar una inflamación y permitir la invasión de bacterias.

La baja proteína puede llevar a la formación de cálculos en la vesícula biliar.

Diagnóstico

Para llegar a una conclusión sobre la causa de la colelitiasis, el veterinario deberá confirmar o descartar enfermedades del hígado, pancreatitis, inflamación del conducto biliar o de la vesícula biliar, y una vesícula biliar distendida por una acumulación inapropiada de moco.

Se ordenará un recuento sanguíneo completo para buscar una infección bacteriana, una obstrucción en el conducto biliar u otros factores subyacentes que podrían estar causando los síntomas. Los rayos X no suelen ser muy efectivos para observar la vesícula biliar, pero su veterinario probablemente querrá usar el ultrasonido para hacer un examen visual interno. Las imágenes de ultrasonido pueden detectar cálculos, una pared engrosada de la vesícula biliar o un tracto biliar de gran tamaño. También se puede utilizar como guía para la recolección de muestras para el cultivo. En caso de que se recomiende una cirugía, será necesario un examen completo del hígado antes de la cirugía.

Tratamiento

Hay desacuerdo sobre si es apropiado un intento de disolver médicamente las piedras si el perro no parece estar en peligro. Si se indica un tratamiento intravenoso (IV), su perro necesitará ser hospitalizado hasta que esté estable. En algunos casos, la cirugía exploratoria será la vía de tratamiento elegida. Si se trata de un problema crónico para su perro, pueden formarse nuevos cálculos, incluso si hay una cirugía para eliminar los existentes.

Los medicamentos que se pueden utilizar para tratar los cálculos y cualquier complicación conexa serán píldoras para ayudar a disolverlos; se administrará vitamina K1 por vía intravenosa si el paciente tiene ictericia; se recetará vitamina E si se diagnostica un nivel elevado de enzimas hepáticas o una inflamación del hígado y de las vías biliares; se puede recetar S-adenosilmetionina (SAM) para mejorar la función hepática y la producción de bilis; también se puede justificar el uso de antibióticos para tratar las infecciones asociadas, las complicaciones bacterianas o para prevenir la infección cuando sea necesario recurrir a una intervención externa (e.g., IV, cirugía o cualquier tratamiento que requiera entrar en el cuerpo).

Vivir y gestionar

Es más probable que se prescriba una dieta de alto contenido proteínico con restricción de grasas a largo plazo.

Si su perro se ha sometido a una cirugía, será necesario realizar un examen físico y pruebas cada dos o cuatro semanas durante el tiempo que su veterinario lo recomiende. Se requerirán exámenes periódicos de ultrasonido para evaluar el funcionamiento continuo del hígado y el sistema biliar. Tendrá que estar atento a cualquier aparición repentina de fiebre, dolor abdominal o debilidad, ya que puede indicar una infección por una interrupción en el proceso de funcionamiento de la bilis.

pancreatitis

Una condición médica en la que el páncreas se inflama

moco

Un tipo de baba que se compone de ciertas sales, células o leucocitos

conductos

Un pasaje en el cuerpo con paredes

bilis

El líquido creado por el hígado que ayuda a digerir los alimentos en el estómago.

ictericia

Una condición en la que la piel se vuelve de color amarillo al igual que las membranas mucosas; esto se debe al exceso de bilirrubina.

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