octubre 24, 2018

Botulismo en perros

Clostridium botulinum en perros

El botulismo es una enfermedad paralítica rara pero grave en los perros, relacionada con la ingestión de carne cruda y animales muertos. Típicamente, los síntomas se manifiestan entre unas pocas horas y seis días después de comer carne de animales estropeada que está infectada con la neurotoxina preformada de Clostridium botulinum tipo C. Esta neurotoxina causa debilidad generalizada, comenzando en las piernas traseras y ascendiendo hasta el tronco, las piernas delanteras y el cuello. La parálisis de las cuatro extremidades es el siguiente síntoma.

Los perros generalmente son resistentes a los efectos más graves de Clostridium botulinum tipo C. Los perros ligeramente afectados se recuperan en un período de varios días con tratamiento de apoyo. Sin embargo, los perros con dificultades respiratorias requerirán un control de cuidados intensivos. En casos graves, la parálisis puede afectar la capacidad de respirar matando al animal afectado.

Síntomas y tipos

  • Debilidad repentina que se extiende desde las piernas traseras hasta el tronco, las piernas delanteras y el cuello.
  • Debilidad severa de las cuatro piernas o parálisis de las cuatro extremidades (que generalmente ocurre dentro de las 12 a 24 horas de la aparición)

Causas

  • Clostridium botulinum tipo C neurotoxina preformada, consumida en cadáveres de animales muertos o en alimentos crudos o descompuestos

Diagnóstico

Tendrá que darle a su veterinario un historial completo de la salud de su perro, el inicio de los síntomas y los posibles incidentes que puedan haber precedido a esta condición, como el contacto con carne podrida o animales muertos.

Su veterinario realizará un examen físico completo de su perro, con pruebas estándar que incluyen un perfil sanguíneo químico, un recuento sanguíneo completo y un análisis de orina. También se tomará sangre para detectar la toxina botulínica en el suero. De la misma manera, su veterinario puede tomar una muestra de heces o vómito para examinar la toxina. Se pueden tomar radiografías del pecho de su perro para comprobar la salud de los pulmones y del tracto digestivo superior, ya que esta toxina puede causar parálisis de los músculos respiratorios.

Tratamiento

Su veterinario tratará a su perro de acuerdo con la gravedad o la gravedad de la toxina botulínica. Si es una reacción leve, su perro puede ser hospitalizado temporalmente y tratado con un catéter urinario y alimentación intravenosa. Sin embargo, si su perro está gravemente afectado y tiene problemas para respirar debido a la parálisis de los músculos respiratorios, necesitará un control minucioso en una unidad de cuidados intensivos. En estas circunstancias, a su perro se le colocará una sonda estomacal para alimentarlo y se le conectará a un ventilador para ayudarlo a respirar.

Sin embargo, independientemente de la gravedad, se le administrará a su perro una antitoxina de tipo C para neutralizar la toxina botulínica y evitar una mayor progresión.

Vivir y gestionar

La prevención de esta enfermedad es más fácil que el tratamiento. No permita que su perro coma cadáveres muertos o carne cruda estropeada. Si usted vive en un área rural donde esto es una posibilidad, tendrá que estar en guardia, hasta el punto de revisar su propiedad regularmente para detectar la presencia de animales muertos. Además, siempre debe alimentar a su perro con alimentos que hayan sido cocinados a conciencia.

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