diciembre 7, 2018

Agrandamiento del esófago en perros

Megaesófago en los perros

El megaesófago es un agrandamiento generalizado del esófago, un tubo muscular que conecta la garganta con el estómago, con una motilidad que varía de disminuida a ausente. La motilidad esofágica es necesaria para mover los alimentos y los líquidos hacia el estómago.

El megaesófago se ve más a menudo en los perros que en los gatos. Algunas razas nacen (congénitas) con este problema; por ejemplo, los zorros de pelo alambre y los schnauzers en miniatura. Otras razas que se ha informado que están predispuestas a esta condición incluyen: Pastores alemanes, perros salchicha, grandes daneses, setter irlandés, labrador retriever, pug, y shar-pei chino.

Síntomas y tipos

La regurgitación se considera el signo distintivo del megaesófago. Además, se puede desarrollar neumonía por aspiración debido a la entrada de alimentos o líquidos en los pulmones. Otros síntomas comunes incluyen:

  • Vómitos
  • Tos
  • Secreción nasal
  • Aumento de los ruidos respiratorios
  • Pérdida de peso (caquexia)
  • Hambre extrema o falta de apetito (anorexia)
  • Babeo excesivo (ptialismo)
  • Mal aliento (halitosis)
  • Crecimiento deficiente

Causas

El megaesófago puede ser de naturaleza congénita (nacido con) o adquirido más tarde en la vida. La forma congénita es típicamente idiopática o de causa desconocida, aunque rara vez se debe a la miastenia grave. La forma adquirida también es comúnmente idiopática, pero también puede deberse a:

  • Enfermedad neuromuscular (por ejemplo, miastenia grave, moquillo, miositis)
  • Tumor esofágico
  • Cuerpo extraño en el esófago
  • Inflamación del esófago
  • Toxicidad (por ejemplo, plomo, talio)
  • Infecciones parasitarias

Diagnóstico

Su veterinario le pedirá primero una historia completa de la salud de su perro. A continuación, realizará un examen físico completo de su perro e intentará diferenciar, con su descripción, si se trata de regurgitación o vómitos, lo que es importante para descartar enfermedades subyacentes que causan vómitos. La forma del material expulsado, la presencia de alimentos no digeridos y el tiempo que transcurre entre la ingestión y el vómito (o regurgitación) también ayudarán a diferenciar entre estos dos problemas.

Los exámenes de laboratorio de rutina, incluyendo conteo sanguíneo completo (CSC), perfil bioquímico y resultados de análisis de orina, generalmente son normales en perros con megaesófago. Sin embargo, se pueden observar anomalías relacionadas con enfermedades o complicaciones subyacentes, como neumonía por aspiración. Los estudios radiográficos mostrarán el esófago agrandado lleno de líquido, aire o alimentos y ayudarán a identificar anomalías relacionadas con la neumonía por aspiración.

A veces también se emplearán técnicas más avanzadas, como la esofagoscopia. La esofagoscopia permite examinar el interior del esófago usando un esofagoscopio, un instrumento delgado en forma de tubo con luz y lente para ver las áreas internas del esófago. También permite la remoción de cuerpos extraños, la evaluación de obstrucciones y neoplasias.

Tratamiento

El objetivo principal de la terapia es tratar la causa subyacente. Sin embargo, también es importante que los perros con una ingesta de alimento comprometida satisfagan sus necesidades nutricionales diarias. Los alimentos comunes recomendados por el veterinario incluirán gachas líquidas, albóndigas pequeñas, lechadas licuadas y otros alimentos de alto valor energético y apetitosos.

Dependiendo de la causa subyacente del problema, se puede emplear la cirugía. Por ejemplo, en el caso de un cuerpo extraño, éste será removido inmediatamente para proporcionar alivio y prevenir complicaciones adicionales. La neumonía por aspiración es otro problema potencialmente mortal que requiere hospitalización inmediata, en el cual se utiliza oxigenoterapia, antibióticos y otros medicamentos para tratar la afección.

Vivir y gestionar

Siga las pautas relacionadas con el cuidado y los requisitos nutricionales de su perro. Los animales reclinados pueden requerir cuidados adicionales; es esencial tener una cama blanda y girar al animal cada cuatro horas. Si su perro no puede alimentarse, su veterinario puede pasar una sonda de alimentación directamente al estómago para alimentarlo. Él o ella le enseñará cómo usar correctamente dicho equipo, aunque es importante limpiarlo después de cada uso. El pesaje regular de su perro también es necesario para asegurarse de que está en un rango adecuado (sin perder demasiado, pero tampoco demasiado pesado).

Para los pacientes que pueden alimentarse, se requieren arreglos especiales para una alimentación correcta para prevenir la neumonía por aspiración. Estos animales se mantienen en posición vertical de 10 a 15 minutos después de comer o beber, y tanto los tazones de comida como los de agua deben estar elevados (45 a 90 grados Fahrenheit) desde el suelo.

Tendrá que visitar a su veterinario para que le haga un seguimiento regular para evaluar el progreso de su perro y el tratamiento. Las radiografías torácicas se repiten si se sospecha de neumonía por aspiración. Las pruebas de laboratorio se repetirán en los casos en que se haya confirmado el diagnóstico de neumonía por aspiración.

La mayoría de los perros con megaesófago requieren una terapia de por vida, compromiso y paciencia por su parte. Desafortunadamente, los perros que sufren de formas congénitas de las enfermedades, o en los que no se pudo identificar la causa subyacente, tienen un pronóstico muy pobre. Algunos animales pueden morir debido a complicaciones, como neumonía por aspiración.

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