septiembre 13, 2020

Los anquilostomas en los gatos

Anquilostomiasis en gatos

Los anquilostomas anquilosados son parásitos que pueden invadir, habitar y vivir en el intestino delgado de los animales. Los anquilostomas específicos que infectan a los gatos son el Ancylostoma ceylanicum y el Ancylostoma tubaeforme. En su cuarta etapa de larvas, estos parásitos chupasangre pueden causar anemia e inflamación del intestino delgado. Los gusanos activos dejarán los sitios de mordedura, y esos sitios pueden continuar filtrando sangre en el sitio de la lesión. La infestación interna también puede resultar en la pérdida de sangre intestinal. La infestación de anquilostomas puede ser mortal, especialmente en los gatitos. Por ello, los propietarios deben estar atentos a los signos de anquilostomas en sus gatos.

El tiempo entre la infestación inicial de este parásito y el momento en que se hace transmisible a otros gatos es de dos a cuatro semanas.

Síntomas

Los primeros síntomas incluyen lesiones en la parte inferior de los pies y entre los dedos, donde el anquilostoma ha entrado en la piel. Si la larva del anquilostoma entra en los pulmones a través de la ingestión, puede haber tos. Otros síntomas que pueden presentarse son heces oscuras y alquitranadas, diarrea y estreñimiento. Un gato infectado con anquilostoma tendrá un aspecto poco saludable y poco apetito; el revestimiento de sus fosas nasales, labios y orejas será pálido. Las complicaciones pueden aparecer repentinamente y pueden provocar la muerte si el gato no es tratado inmediatamente.

Por el contrario, un gato mayor podría estar portando un pequeño número de gusanos y no mostrar síntomas, donde un animal joven se enfermaría por ello.

Causas

Las infestaciones de anquilostomas siempre son causadas por la ingestión, o por la penetración de larvas en la piel, y generalmente se encuentran en aguas o ambientes contaminados. El anquilostoma se desprende de las heces y pasa a la tierra, donde suele migrar al cuerpo a través de los pies cuando un animal camina sobre el suelo, la arena o la cama infectados. Los gatitos suelen adquirir esta condición a través de la leche de su madre.

Diagnóstico

Los anquilostomas no se pueden ver a simple vista. Su veterinario necesitará realizar un examen microscópico de una muestra de heces; la presencia de huevos confirmará el diagnóstico. Este examen también ayudará a su veterinario a determinar qué tratamiento prescribir, que puede depender en gran medida de la edad, el peso y la condición de su gato. Si algunos de los gatitos de una camada han muerto, se debe sospechar la presencia de anquilostomas.

Tratamiento

Para deshacerse de los gusanos, se le dará un medicamento antiparasitario a su gato para matar los gusanos o para expulsarlos. A veces eso es todo lo que se requiere. Sin embargo, también pueden ser necesarios suplementos nutricionales y de hierro. En el caso de los gatitos, el tratamiento debe comenzar a las tres o cuatro semanas de edad y tratarse mensualmente a partir de entonces.

En el caso de las hembras preñadas, el tratamiento debe comenzar dos semanas después de la cría y continuar hasta dos o cuatro semanas después del nacimiento de los gatitos para eliminar los posibles gusanos del intestino y proteger a los gatitos.

En casos graves, el gato (o el gatito) deberá ser hospitalizado para recibir terapia de fluidos, transfusiones de sangre y oxígeno suplementario, según la gravedad de la anemia y el estado del gato. Tenga en cuenta que existe la posibilidad de muerte súbita incluso con tratamiento.

Prevención

El ambiente donde sus gatos duermen y hacen sus necesidades debe mantenerse limpio. Preste especial atención a la acumulación de agua en contenedores, zonas bajas e incluso estanques. Si observa cualquiera de los síntomas anteriores en su gato, lleve una muestra de materia fecal a su veterinario para que pueda confirmar o descartar la infección rápidamente.

No hay inoculaciones para esta infestación parasitaria, así que la única manera de proteger a su gato es siendo observador y actuando rápidamente. Aunque los casos de anquilostoma son raros en humanos, los parásitos pueden penetrar en la piel humana, así que hay que tener cuidado al tratar a su gato afectado.

Imagen: Africa Studio vía Shutterstock

lesión

Un cambio en la forma en que se construye el tejido; una llaga

anemia

Una condición de la sangre en la que faltan los recuentos normales de glóbulos rojos o hemoglobina.

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